DESPLUMADOS

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

22 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La noticia de que científicos israelíes han creado, por manipulación genética, una nueva raza de pollos carentes por completo de plumas, nos ha dejado estupefactos. Y no es que yo dude de que la ciencia pueda hoy conseguir éstas y otras maravillas, sino de las consecuencias de tales inventos, si tales pollos se generalizan y sustituyen a los tradicionales. Primero, está lo del propio pollo, tratado con verdadero sadismo. Los científicos dicen que así pasará menos calor y tendrá menos grasa, con lo que, añado yo, se ahorrará dinero en oleato de estrona , tan de moda estos días. Pero frente a estas ventajas, la verdad es que presenta un aspecto horrible, como de vianda ya precocinada, y sin posibilidad alguna de conseguir novia en el gremio de sus congéneres (¿o ya no?) plumíferas. Alopecia Pero, ¿qué será de nosotros, los comedores de tales pollos? Podría dispararse una epidemia de alopecia, si es cierto aquéllo de que «de lo que se come se cría». Negro futuro también para los portugueses, que no sé cómo podrían mantener multicolor su simbólico gallo de Barcelos, y asimismo para el coq arrogante de los franceses. Mal asunto: al final, todos sin plumas y cacareando.