LA CABEZA Y LOS PIES

PABLO GONZÁLEZ MARIÑAS

OPINIÓN

El veterano CEU acaba de convocar plazas de profesorado. Numerosas, pero más que su cantidad, importa su especialidad. Un elevado porcentaje corresponde a las áreas de conocimiento de Psicología y Podología. Y, dentro de ellas, todas las subespecialidades, desde psicología fisiológica o terapia familiar hasta podología laboral o preventiva. Como no es cosa de pensar en el capricho de los programadores universitarios, habrá que concluir que, si se crean tales plazas, es porque la sociedad demanda buenos profesionales en estas cuestiones. Esto es tanto como decir que a nuestra sociedad, ya bastante bien comida, le preocupan ahora, estómago aparte, sus pies y su cabeza. Y quiere que el asunto quede en manos de especialistas. Lejos pues aquel viejo dicho gallego denotativo de buena salud, espontánea y sin médicos: a cabeza fría, os pes quentes e o cú corrente... Claro que entonces no se contaba con las ayudas de la Psicoterapia o de clínicas podológicas integradas. Pero la ciencia y la comodidad avanzan que es una barbaridad. No nos asustemos si pronto se demandan profesores de psicología podológica, o de podología psicológica.