JUANITO, LA GUINDA

La Voz

OPINIÓN

27 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Qué pena que este pueblo, al que has abanderado con dignidad, fuerza, disciplina y orgullo te haya abandonado tan pronto. Bien que el Oro no tenga olor, tiene dulce sabor y permite a todo el entramado de federaciones y confederaciones crearse una existencia a lo marqués haciendo caso omiso de la lucha, del esfuerzo y de los valores que el propio Comité representa y, supuestamente, defiende. Qué triste sería para esos burócratas que los Juegos hubiesen acabado bien. No podrían justificar su existencia y lo que los convierte en todo menos en lo que son. Cierto es que el doping no está permitido y que, si realmente lo has hecho, debes ser castigado. Es también cierto que bien castigado, no debes ser humillado ni rechazado por quienes, gracias a tus estandartes, pueden justificar sus derrotas personales. Como miembro del Tribunal Arbitral de Deportes, jurista, quiero decirte que los pasos habituales no han sido respetados ni tampoco la presunción de inocencia, elemento esencial en todos los procedimientos vinculados al COI. No puedo dejar de pensar que al pastel de los burócratas le faltaba la guinda, y tú se la has brindado. Juanito, como dijo Platón, sólo los muertos viven la guerra. Regálales tus esquís y observa si se pueden sujetar en ellos. Tu dolor será menos fuerte.