EL «HEREJE» DEL PNV

La Voz

OPINIÓN

ALFONSO DE LA VEGA GARITA DE HERBEIRA

29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El pomposamente llamado Tribunal Nacional del Partido Nacionalista Vasco, que lo es en el modo que la Constitución prohíbe, el de los mal llamados tribunales de honor de carácter corporativo, pero que no es nacional sino partidario y partidista, acaba de relajar a un peligroso hereje no sabemos si perteneciente a los alumbrados, los valdesistas, los seguidores del cardenal Carranza, o quizás actuante sólo bajo su propio nombre de Emilio Guevara. El reo había tenido la desvergüenza y osadía de publicar sus atrocidades contra la religión nada menos que en Deia, la hoja parroquial del PNV, criticando al sucesor del gran profeta Arana, el piadoso padre Arzallus, cristiano viejo con probada pureza de sangre, hijo de carlista sublevado contra la República en julio de 1936 y de beata de Loyola, a quien acusaba de sostener un discurso cada vez más hosco, radical y fundamentalista dirigido a la fractura social vasca. Ante la gravedad del crimen de nada le han valido al condenado sus servicios a la causa como primer diputado general de Álava en la democracia, redactor del Estatuto de autonomía vasco o la Ley de Territorios Históricos. Varias denuncias de fervorosos creyentes llegaron al Santo Oficio y los familiares de la Santa Inquisición, Ortuzar, López y Castresana, no han tenido más remedio, para mantener unido al rebaño y desagraviar a su pastor, que entregar al reo al brazo secular y así no mancharse ellos mismos con su sangre. Fuera del Partido Nacionalista Vasco no hay salvación. Vamos a ver que hace el brazo secular etarra con el relapso. El PNV debería hacerse responsable de lo que le pueda suceder al interesado.