E. GONDREDO
14 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Lo peor de la globalización llegó a la casa de 300 gallegos. La empresa suiza en la que trabajan los despide para contratar filipinos. Cobran menos. Hace años era la mano de obra gallega la que competía con la de los países más ricos. A los que se quedan en la calle les sonará a sarcasmo, pero éso sucede porque ya no somos filipinos.