ARGENTINA

La Voz

OPINIÓN

CARLOS G. REIGOSA

07 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

No parece que haya mucho desacuerdo en esto. El peronismo es esa mezcla de populismo trasnochado y de neoliberalismo inepto que ha llevado a la Argentina a una crisis económica inimaginable en uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales. Ésta es la realidad. Y para ponerle remedio han nombrado a uno de los hombres más directamente implicados en el proceso: el peronista Duhalde. ¿Qué cabe esperar? El peronismo, como siempre, quiere ser la solución, y para ello necesita hacer olvidar que en verdad es el problema. ¿A quién intentará trasladar la culpa en esta ocasión? ¿A quién penalizará? Por desgracia, no están libres de convertirse en un objetivo las empresas españolas que apostaron por Argentina cuando los capitales de este país corrían patrióticamente a refugiarse en el exterior. ¿Cómo se explica esta crisis profunda un país tan privilegiado? El escritor Mario Vargas Llosa ha buscado una respuesta en la pasión de Borges por la irrealidad. En cualquier caso, la solución no parece estar en los parches (soluciones irreales) que prepara el peronismo, y que parecen destinados solo a conservar el poder en sus manos.