GUILLERMO PARDO
09 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Las administraciones públicas no parecen estar por la labor de arreglar de una vez por todas el problema de las inundaciones, que en Galicia son un mal endémico, calificativo que no se puede anteponer, sin embargo, a las ayudas oficiales, que hay que pedir con insistencia como si los perjudicados no pagasen impuestos y los fondos saliesen únicamente de los bolsillos de los políticos. Los damnificados harán bien en confiarse al azar y esperar a que se deje oír en Galicia el soniquete del gordo de la lotería de Navidad. Entonces las calles se inundarían de cava.