FINOS

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ

01 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Nos hemos vuelto de un fino insoportable. Antes se les llamaba eufemismos, ahora se dice que es lenguaje políticamente correcto. Expresión copiada de los yanquis. Van algunos ejemplos. Seguro que a usted se le ocurren muchos más. Empecemos fuerte. ¿Por qué a defecar bien le llaman mejorar el tránsito intestinal? Uno imagina hasta señales de tráfico en el intestino. Odio que a los negros se les llame gente de color, de qué color. No tiene sentido. Me parece mucho más racista. La basura son residuos sólidos urbanos. Sigamos con basura. Los asesinos de ETA son siempre presuntos asesinos. No les sobrará el presunto. ¿Impuesto revolucionario?, venga, será chantaje. A los otros impuestos, a pagar, se les llama obligaciones tributarias. Imponente decir que los niños muertos en las guerras son daños colaterales. Un ciego no es ciego, es invidente. De mal humor me pone lo de violencia de género o doméstica (no será domesticada) en vez de esa expresión tan clara: malos tratos. A este ritmo de filigranas con el lenguaje pegar a una mujer será daño colateral de nada. Pero ¿qué vamos a esperar de un país en el que a los toreros se les llama maestros? Al pan, pan; y al vino, vino. ¿O ya no?