CARLOS G. REIGOSA DE SOL A SOL
30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.«Más Gescartera», piden los socialistas, que consideran que la Comisión de Investigación del Congreso se cerró «en falso y con alevosía». «Más madera», parecen responder los populares, convencidos de que ya está bien de marear la perdiz y de querer elevar el rango de los responsables políticos. Y quizá los dos partidos hacen lo que mejor saben hacer: politizar. No hay mucho que objetar. Pero ¿y los ciudadanos? Los españoles en general todavía no han entendido de la misa la media. Han oído hablar de todo: de financiación ilegal del PP, de organizaciones religiosas relacionadas con el caso, de responsabilidades de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y de la Agencia Tributaria, de los ministros Rato y Montoro e incluso de 138 cuentas opacas (y al parecer casi tan insondables como el misterio de la Trinidad). Aun siendo políticamente muy comprensivos, hay que reconocer que causa frustración la escasa capacidad esclarecedora -y de convicción- de estas comisiones. Demasiados intereses y demasiada interpretación política para que alguien pueda hacerse una idea cabal de nada. Si sale alguna luz más, tendrá que ser de los tribunales.