SUSANA LUAÑA
28 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los juzgados de Vilagarcía eran hace dos años tristes y aburridos. A pesar de su ubicación en una de las rías con mayor tráfico de estupefacientes, por sus oficinas pasaban sólo burocráticos juicios de faltas. Hasta que llegó Vázquez Taín y le tomó el relevo a Garzón. Eso sí, sin los medios de los que dispone la Audiencia Nacional. El fenómeno deja en el aire una inquietante duda. O este juez es más eficiente que los demás o no hubo interés hasta ahora en perseguir lo evidente. A los imputados, en todo caso, les queda el recurso de encomendarse a Polanco.