J. C. ORTIZ
28 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.No han pasado ni 24 horas y otra vez nos topamos con el juez Taín inspeccionando un barco cargado de droga en Vilagarcía. La carrera de este joven togado invitará a reflexionar a más de uno. Hizo temblar al PP gallego tras ordenar la detención del alcalde de Ribadumia por contrabando. Envió a la cárcel a los responsables de uno de las más grandes alijos de coca en Europa en la operación Abrente. Y ahora da con cuatro (supuestos) narcotraficantes a los que precisamente pagamos por perseguir a narcotraficantes. Con un par de Taínes más, todo esto podría tener arreglo.