JUAN OLIVER
25 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Intente madrugar menos y darse un paseo por la playa de vez en cuando. Lleve a su hijo hoy mismo a la Casa de los Peces, que el pobre se lo lleva pidiendo desde que la inauguraron. Procure no conducir con tantas prisas, meta el móvil en la batidora y pase de su jefe. Y recuerde: coma en casa, que ese menú de catering que la empresa le financia a medias va a acabar con su estómago. ¡Ah!, y, por supuesto, deje de fumar. Si después de eso piensa que su salud todavía está en peligro, clausure su pozo, si lo tiene, no vaya a ser que venga Al Qaeda y se lo envenene.