DEMONIZAR LOS AVIONES

La Voz

OPINIÓN

CRISTÓBAL RAMÍREZ LA OTRA MIRADA

13 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

No ha sido un atentado. De acuerdo. Aunque nos creamos los dueños de la técnica, hay mil razones también técnicas para explicar por qué el Airbús se fue mortalmente para abajo. Pero el impacto psicólogico, sin ser igual, sí puede ser calificado de muy parecido. De hecho, las primeras reacciones de tono racista no se han hecho esperar en la propia Nueva York, y la plastic american smile (esa sonrisa exageradamente ancha que deja ver filas de dientes impolutos) que adorna las faces de sus líderes cada vez engaña a menos gente: se desconfía. Basta con subir al avión a Londres en el aeropuerto de Santiago y comprobar que todo el mundo mira a todo el mundo, como queriendo adivinar en miradas y gestos si el vecino de asiento es «uno de los suyos». Y el vecino devuelve la misma mirada, finaliza con una especie de tímida sonrisa correspondida y queda claro que yo no, usted tampoco, y que ambos tengamos feliz vuelo. Volar no es seguro. Nunca lo fue. Como ir en coche. Accidentes como el de ayer lo recuerdan con su estela de muertos. Pero de ahí a demonizar el avión hay un estúpido paso que nadie en su sano juicio debe dar.