LA CUARTA HIPÓTESIS

La Voz

OPINIÓN

XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS

04 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

¡Vaya por Dios! Siempre pasa lo mismo con la herencia de los pobres. En vez de disfrutar lo poco que les queda y ponerse a trabajar para aumentarlo, se enzarzan en pleitos interminables para ver quién se lleva las sábanas de hilo o el juego de café con tres tazas, cuatro platillos y sin azucarera. Y todos empiezan a decir que a ellos no les interesa lo material, sino lo simbólico, y que no pueden dormirse sin oír las once en el viejo reloj del abuelo. ¡Siempre es igual! Y por eso no me extraña que el PSOE haya iniciado su ilusionante oposición disputando la cabeza de la miseria y escribiéndole a Fraga una vergonzosa carta en la que ofrecen sus servicios para pactar lo que sea y hacer la ansiada tenaza contra el nacionalismo de Beiras. Claro que en modo alguno buscan una prebenda de senador, o un chope en la Mesa del Parlamento. Porque a ellos tampoco les va lo material, y sólo quieren que se respete la voluntad de los electores. ¡Todo institucional! ¡Todo ternura! ¡Buaaa... Snif...! ¿Y cómo podemos resolver este pleito que tanto interesa a Galicia? Lo más fácil sería dejarse de monsergas y que el BNG disfrutase los derechos que el PSOE hubiese reclamado si tuviese un solo voto más (el 0,0000651%) que el BNG. Pero, visto que no están por la labor, creo que tengo la clave para ayudarles a conseguir otro empate, u otra victoria pírrica, y para que se entretengan haciendo victoriosos análisis de su derrota, mientras Fraga resuelve su investidura y se pone a gobernar. Porque tengo la impresión de que, obcecados como están en tres hipótesis de reparto -que el BNG sea la oposición con su primacía real, que lo sea el PSOE con su victoria moral, o que se la repartan por tiempos y prebendas-, todos se olvidan de que hay una cuarta hipótesis que dejaría las cosas en su verdadero lugar. ¡Ni PSOE, ni BNG!, sino que, reproduciendo la vieja filosofía del geógrafo portugués -primeiro Lisboa, segundo non hai e terceiro Porto-, dejemos las cosas así: primeiro PP, segundo non hai, y tercero, ex aequo, BNG y PSOE. O PSOE y BNG, para que no se enfaden. ¿A que se nota que soy -también ex aequo- politólogo y gallego? Pero confío en que sepan apreciar mi generoso esfuerzo de mediación, ya que, además de que estas cosas sólo pueden solucionarse acudiendo a los ancestros, no debemos perder más tiempo en estos pleitos trascendentales y privar al mundo en crisis del perspicaz concurso de nuestros políticos. Como dijo Adolfo Suárez, en política hay que hacer normal lo que a nivel de calle es normal. Y eso, en Galicia, sólo puede significar lo que sigue: primeiro PP, segundo non hai, e terceiro o BNG e máis o PSOE. Ou o PSOE e máis o BNG. ¡Por si las moscas!