EL EJE

La Voz

OPINIÓN

JUAN CARLOS MARTÍNEZ

29 oct 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El Eje era el nombre de la alianza fatal entre Berlín, Roma y Tokio. Ahora, el eje es el Eje Atlántico, alianza entre ciudades luso-galaicas cuyos alcaldes exhiben voluntad de cooperación para el desarrollo una vez al mes; el resto del año siguen la tradición de darse caña y de utilizar a sus socias principalmente para comparaciones odiosas. En esta ocasión, las voluntades se han unido para pedir al primer ministro portugués que destine buena parte del dinero de sus contribuyentes a conectar Lisboa y la frontera con un tren rápido. Los alcaldes están con la moda de las infraestructuras materiales, que, como son tan caras, siempre hay que pedir a instancias superiores. La teoría dice, sin embargo, que hay que cultivar las infraestructuras mentales, sobre todo por la educación. Eso sí que está al alcance de los presupuestos municipales. ¿Hacen lo suficiente en este campo? Pero ya es sabido que los lobbies se crean para presionar. También se sabe que contra el vicio de pedir hay la virtud de no dar.