MISIL A ESTE LADO

La Voz

OPINIÓN

LOIS BLANCO

07 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Fraga ha puesto sus ojos grises sobre el voto joven que rehúye al PP. La promesa lanzada ayer por el candidato de contratar a jóvenes en paro tiene la virtud de enviar al baúl de los recuerdos la insípida tortilla de huevos en que se había convertido la campaña. Otras virtudes posee, pero como otros habrá que las canten, admitamos aquí que la iniciativa contiene en sus cajas negras un concepto inyectado años ha en la médula del aparato de poder del PPdeG: buscar los remedios a los problemas en la subvención. En una pirueta sobre el destino, un encuestador podría escuchar en las autonómicas del 2005: «Eu voto a Fraga, que me empregou ó fillo». De regreso al presente, el fogonazo de Fraga quedó eclipsado por el de Bush -salve el lector las distancias-. Ahora que los afganos habrán comenzado a contar a sus muertos, a este lado de Pedrafita ya sólo queda por saber qué hooligan de las filas populares será el primero en lanzar su misil verbal: ese que compare al malo de Bin Laden con el maligno preferido del PP en esta campaña. Ya saben, Beiras.