VENTURA PÉREZ MARIÑO PUNTO DE ENCUENTRO
27 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Echando mano de las encuestas resulta que a los estadounidenses no les ha gustado en demasía que el presidente Bush se tome, al estilo europeo, treinta días de vacaciones; les parece un exceso. Y no cabe duda de que un mes seguido no es un período corto, y a veces resulta difícil digerirlo cuando se presenta ayuno de noticias y acontecimientos sociodeportivos para ciudadanos dependientes de los quehaceres diarios, atentos a las disputas políticas y preocupados de las alineaciones de los domingos. Pero este agosto, en ese sentido, no ha pasado desapercibido. El gescarterazo, las veleidades de Milingo y los acontecimientos miméticos de Noruega nos han traído en vilo, como en tiempos cercanos ocurría cuando el monstruo del lago Ness salía a la superficie. En otro orden de cosas, las detenciones de los etarras de los últimos días han introducido la esperanza en la persistencia terrorista. En un plano más pedestre, agosto se asemeja en su tramo final al temido Tourmalet, al que sólo llegan frescos aquéllos que, como la cigarra, han sido capaces de contener el gasto sin dejarse seducir por la sugestión de los chiringuitos. El mes veraniego pone gusto sin dejarse seducir por la sugestión de los chiringuitos. El mes veraniego pone también a prueba la convivencia matrimonial, tan acostumbrada a la compartimentalización y remueve las muy acrisoladas relaciones filiales. Así pues, bienvenido sea el final del siempre magnífico y deseado mes de agosto. En Galicia, el final del relajo se une al usualmente turbulento período electoral que vendrá marcado por la edad y rumorología de enfermedades del presidente, debatidas entre lo privado y lo público. A la zaga, Aznar ha anunciado de forma entreverada que sus camaradas elegirán al sucesor que él designe, sin merma de su capacidad de decisión. Gescartera se investigará desde todas las perspectivas, ya que al parecer hay hasta doce investigaciones funcionando. Pero la judicial se eternizará y la del Congreso vendrá a justificar opciones políticas. Los que han de salir malparados ya lo saben. La historia es tan antigua como el mundo. Al poder le gusta arrimarse al dinero y éste cojea si no está cerca del poder. Los personajes, como suele ocurrir, estrambóticos: una hermana que no sabe y un Armani cuidadoso de no arrugar la raya del pantalón. El año político debatirá la capacidad noruega de reinar y la necesidad de la propia monarquía. Nunca la cuestión había entrado tanto en las familias y eso se lo debemos a Eva Sannum, ¡quién nos lo iba a decir! Pero el asunto principal está en Zidane: ¿acertó Florentino Pérez o Gaspar fue más razonable? En casa, Lendoiro y Horacio, a la chita callando, de momento han acertado. Lo real es que el curso comienza movido y no parece que aburrido.