EL DEBATE DE LAVOZDEGALICIA.COM
24 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.¡Vaia novidade! Inés (Madrid) Parece mentira que nos asombremos, hai más de cen anos que xa o dixera Curros Enríquez por activo e por pasivo. Os membros da Igrexa, é dicir, os cregos, cos seus cartos poden facer o que queiran, mais non cos cartos da xente que confía neles e lles fai donativos. Iso é a baixeza moral máis grande. Maniobras Constantino Castro (Caracas) Toda transacción bursátil es riesgosa. Si la finalidad de la Iglesia es hacer más dinero con su capital para combatir a la pobreza y aumentar su evangelización, no deberían tomar riesgos. Se le olvida su mensaje Jorge (A Coruña) A la Iglesia se le olvida el más importante de sus mensajes, difundido por Jesucristo y para la que fue creada. Primero se olvida del voto de pobreza, a la que están obligados, y desde luego como sigan así ya pocos feligreses le van a quedar. Tal vez deberían hacer autocrítica para darse cuenta de que si ya hoy en día lo tiene difícil, porque cada vez tienen menos gente que vaya a los templos, sus representantes cada vez dan idea de lo poco serios que son. Desde luego yo soy creyente, pero de ser catequista y de ir a misa dos veces por semana he pasado desde que tengo uso de razón a no ir ninguna vez. Invertir sí, pero con seguridad Carlos García (A Coruña) Parece lógico que si la Iglesia tiene excedentes de tesorería (otro tema sería preguntarse cómo es posible que los tenga con la miseria que hay en el mundo), los invierta para obtener una rentabilidad. Pero, ¡ojo! siempre en activos de renta fija, con garantías... El que quiera invertir en renta variable que lo haga con su dinero, pero no con el de sus feligreses. De todas formas, en el tema de Gescartera hay algo que huele muy mal ¿Cómo pueden estar metidas en el ajo entidades como la Iglesia, el cuerpo de policía, la ONCE y una larga lista de entidades sin ánimo de lucro. Se verá... Normalidad Carlos (Vigo) En este momento los pobres del mundo ya tienen sus necesidades cubiertas y viven bien. Por lo tanto, si la Iglesia tiene un sobrante de tesorería es lógico que lo invierta. Todas las empresas lo hacen. Que cambie el Derecho Canónico Javier (Vigo) Invertir en capital riesgo contradice los principios de administración cautelosa que dicta el Derecho Canónico. Además, no se puede jugar a dos bandas: o se está en el ámbito de las entidades sin ánimo de lucro o en el de las sociedades mercantiles. La connivencia en Valladolid entre el obispado y la gente de Gescartera y del PP es más de lo mismo, un insulto a la pluralidad de los creyentes españoles. ¿E por que non? Ramón (Girona) E digo eu, ¿e por que non vai investir no que queira? Se pedimos que a Igrexa nos deixe en paz, fagamos nós o mesmo con ela. Máis respecto. Toda precaución es poca Pepe Novo (Barcelona) Mucho más seguro que especular con acciones en bolsa es especular con el suelo. Véase, en A Coruña, el asilo de Adelaida Muro, por ejemplo, o la iglesia de los Jesuitas, y pronto el colegio de los Salesianos, el de las Esclavas, la Compañía de María, etcétera, empezarán a verse como simples solares muy bien localizados, sin que a nadie (de la Iglesia) le importe su función dentro de la ciudad ni que se hayan levantado y sostenido gracias al esfuerzo y las aportaciones de feligreses, filántropos, y demás incautos. No me parece mal Juan (A Coruña) Simplemente pienso que la Iglesia ha de procurar sacarle el mayor rendimiento posible a las donaciones que sus feligreses le aportan, por tanto si invierten parte de ese dinero en fondos bursátiles a priori seguros, yo no veo qué hay de malo en eso. Lo que sí me parece mal es que sigamos siempre a vueltas con la conducta de la Iglesia Católica, que mucha gente que no ha pisado una iglesia en toda su vida se empeñe en hablar sobre ella con más autoridad que el propio Papa. Demasiada especulación María (A Coruña) Creo que ni la Iglesia ni las ONG deberían invertir en bolsa, creo que no son empresas que busquen resultados, sino que tienen una obra social muy importante que desarrollar y que sus bases no son, o no debieran ser, la especulación ni el buscar el balance positivo de fin de año, más bien todo lo contrario, harían un bien social dejando claro en qué se gasta, qué fines se priorizan, a quién ayudan. De lo contrario estaríamos hablando de empresas privadas, con un patrimonio (especialmente el monumental) del Estado importantísimo, con subvenciones asimismo de las arcas públicas y con fines especulativos. Pagar lo justo Manuel E.F. (Ferrol) Soy de izquierdas. Y colaboro con los movimientos sociales. Creo que cualquier entidad, ante la falta de medios económicos, debe de buscar recursos dentro de la legalidad (pues todos los que contribuimos a Hacienda no queremos que pápa Estado pague); si pagáramos los gastos justos a la Iglesia cuando nos casamos o bautizamos a los niños, igual que pagamos al restaurante o las carísimas listas de regalos, y lo mismo en las primeras comuniones y los bautizos, que casi parecen bodas, pensaríamos de otra forma. Servicio y no negocio Hilario Blanco (Lugo) El cristianismo ha de ser un servicio para beneficio de las personas, para que aprendan a buscar las bendiciones de Dios, busquen el buen camino y se aparten del mal, para una mayor paz y prosperidad para todos. Cuando el cristianismo se convierte en un negocio, esto no se cumple. Cristo echó fuera de la sinagoga a los negociantes.