CINEMÓMETROS LÁSER

La Voz

OPINIÓN

MANUEL-LUIS CASALDERREY RINCÓN ABIERTO

04 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A las múltiples aplicaciones de los láseres hay que añadir una nueva: la de multar con más precisión los excesos de velocidad. Los cinemómetros actuales emiten radiación electromagnética convencional, en la zona de las microondas, que se abre a medida que se propaga, perdiendo intensidad (potencia por unidad de superficie) porque la energía se reparte en una superficie mayor. Los nuevos cinemómetros emiten radiación láser, en la zona del infrarrojo, que se caracteriza por su coherencia y por su escasa dispersión. Es esta última propiedad la que mantiene prácticamente constante la intensidad de la luz láser, haciendo que casi no se disperse; todo lo contrario de las radiaciones procedentes de emisores no láser. Debido a esta característica, la radiación láser emitida por el cinemómetro tiene un mayor alcance y más precisión en su ida hacia el vehículo, reflexión en el mismo y vuelta al receptor, para determinar así la velocidad. La publicidad de algún fabricante dice que se puede detectar la velocidad de una moto que se mueva entre automóviles. Los cinemómetros instalados en vehículos en movimiento tienen una tolerancia del 10% para velocidades iguales o superiores a 100 km/h, así que, en autopista, no pase de los 132 km/h (120+12) si no quiere que lo sancionen. Para los cinemómetros estáticos la tolerancia es sólo del 5% (no rebase los 126 km/h).