XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS A TORRE VIXÍA
12 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La ley de Dios tiene diez mandamientos, y la de la iglesia cinco. El credo no pasa de catorce verdades, y San Benito, que es patrón de Europa, redujo a dos palabras -ora et labora- su vasto programa de reformas. Camino, El Príncipe, el Kempis y On Liberty son libros más bien pequeños. Y tanto la Magna Charta Libertatum como la Declaración Universal de Derechos del Hombre caben en un par de folios, escritos a mano. Por eso me temo que, de las cuarenta medidas propuestas por el BNG para arranxar el país más feliz del mundo, le van a sobrar treinta y cinco. Porque hace mucho tiempo que los gallegos hemos renunciado a ser gobernados para ser protegidos; y de nada sirven explicaciones y compromisos políticos cuando lo que de verdad se elige es al hombre providencial al que vamos a encomendarnos en cuerpo y alma. Pero, una vez dicho esto, reconozco y alabo el esfuerzo hecho por Beiras para adaptarse a la moderna pedagogía política -que no es la que a él le gusta- y hablar de la Galicia que interesa a los ciudadanos. Y no entiendo qué quiere decir Pérez Touriño cuando, en respuesta al plan de medidas del BNG, les sugiere que se dejen de barallar y mezclar conceptos, y que piensen en los ciudadanos de este país. Beiras dice que el BNG «non fai as cousas pensando no PSdeG, senon no país». Y Touriño le responde -diálogo de sordos- que «o PSOE non está preocupado por coincidir co BNG, senon cos cidadáns deste país». El resultado es que los ciudadanos de este país, en los que ambos están pensando, no sabemos a dónde quieren ir ni el uno ni el otro, ni qué están dispuestos a hacer para presentar una alternativa posible, y diferente a la de Fraga. De todo lo que pueda decirnos Pérez Touriño desde aquí a octubre, lo único que nos interesa, y de verdad no sabemos, es si está preparado para gobernar con Beiras, y si, en caso de hacerlo, va a elegir el modelo compostelano, de colaboración y progreso, o el modelo vigués, de puñalada trapera y cada cual a lo suyo. Lo demás, amigo Emilio, ya lo sabemos. Porque, aunque la ocasión sea nueva, los argumentos son viejos, y nadie cambia los criterios formados a lo largo de una vida por los discursos y estrategias que definen la última hora. Dicho de otra forma: hoy por hoy, en Galicia, no hay más alternativa que Fraga. Las de Beiras y Touriño, por separado, no existen. Y nadie se puede jugar el futuro apostando por mitades al caballo y al jinete. Yo ya sé, porque se ve a cien leguas, que el PSOE no trabaja para octubre, sino para el 2005. Pero eso, si no se dice, no es serio. Entre otras cosas porque, aunque poco, los ciudadanos de este país... ¡también pensamos!.