CÉSAR CASAL GONZÁLEZ DE SOL A SOL
23 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Retrasado. Cancelado. ¿Les suena? Los pilotos de Iberia, los hombre de los galones púrpura, vuelven a estar de huelga. El motivo también les suena: quieren más dinero. La pensión media española acaba de fijarse en 93.804 pesetas. Los sueldos de los pilotos multiplican por diez esta cifra sin forzar. Pero los hombres del sueldo blindado, de los galones de oro, quieren recuperar los privilegios que perdieron en la anterior crisis de la compañía. Recuerdan: unos millones por cabeza que cedieron después de machacar al país con las cancelaciones. Para conseguirlo, no utilizan las mesas de reuniones. Ellos, ya saben, vuelo directo, puente aéreo, a la huelga. No les importa dañar a sus clientes, que son quienes financian sus sueldos hollywodienses. No. Qué importan las vacaciones de la gente. Qué más da los daños colaterales a la economía nacional. Ellos, a lo suyo: recuperar sus cuentas de millonarios, su espíritu de casta franquista. ¿Por qué no se plantean una huelga a la japonesa? Esa linda manera de protestar que tan poco eco tiene en España (trabajar el doble). Nos quedaremos sin vacaciones, mientras ellos silban lo de volare, uh, uh. Cuánta avaricia en una gorra de plato.