GONZALO PARENTE VENTANA AL MUNDO
16 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Se acaban de celebrar, en Bruselas (OTAN) y en Gotemburgo (UE), las dos cumbres que han reunido a los líderes del mundo occidental. En realidad son los mismos en ambos casos, pero con distintos sombreros. A la cumbre de la Alianza Atlántica asistía por primera vez el nuevo líder norteamericano y en ella se hablaría de temas militares. EE UU quiere desarrollar un sistema de defensa antimisil (NMD) que rompería el equilibrio estratégico asegurado por el Tratado ABM (Antimisiles balísticos) que funciona desde la guerra fría. Es evidente que ni rusos ni europeos ni chinos pueden abordar un desarrollo tecnológico de esta envergadura. Pero, o se acepta el reto, o se abandona y reconoce el liderazgo mundial definitivo. La cumbre de la Unión Europea, con Bush como invitado, tenía otra dimensión: los acuerdos de Kyoto que los europeos reconocen como fundamentales para evitar el calentamiento de la tierra, y que los norteamericanos no están dispuestos a firmar. Esto es un conflicto importante y las divergencias son graves, porque los europeos reclaman a su principal aliado que cumpla con los acuerdos de Kyoto en bien de la humanidad. El calentamiento del planeta puede originar grandes catástrofes: desertización, subida del nivel del mar, cambios climáticos, inundaciones y sequías. No debe ser tremendismo, cuando la mayoría de los países están de acuerdo. Para ser la primera visita del presidente Bush, lo tenía bastante difícil.