CUESTIÓN DE PASTA

La Voz

OPINIÓN

MERCEDES ESCAURIAZA LÍNEA ABIERTA

15 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Los controvertidos derroteros por los que ha discurrido la primera fase de la privatización de Ence se han convertido en Galicia en una especie de abono enloquecido con el que la maleza creció desordenadamente, hasta ocultar el sentido de las cosas y lanzar al estrellato algún que otro brindis al sol. Había mucha pasta. Como cuando Sócrates se empeñaba en que sus contertulios emprendieran la búsqueda de la verdad, a través de la mayéutica, aquí también convendría abordar una operación limpieza para conseguir una mayor claridad. Al fin y al cabo, bajo esa maleza se alberga un mismo objetivo. La varita mágica de la SEPI tocó ayer al consorcio que lidera Caixa Galicia para convertirlo en socio de referencia de Ence. Pero, ¿era éste el proyecto más idóneo? Sé que no sé; aunque sí sé que sería políticamente correcto posicionarse al lado de los representantes de los trabajadores de la principal factoría del grupo pastero, aquella que en plena eclosión del desarrollismo destrozó Lourizán y llevó a tocar fondo a la ría de Pontevedra. Ellos, al fin y al cabo, llevan años paseando el estigma de ganarse el pan con el humo que apesta al resto de sus convecinos, y ellos apostaron con fe ciega por el grupo Sonae, Banco Pastor, Foresgal y Silvanus. ¿Pero, por qué? o ¿por qué no? Es la gran pregunta que planea sobre Pontevedra. La respuesta no convence demasiado: ¿Tiene nacionalidad el capital? Si la tiene, la opción elegida también es blanquiazul. ¿Cerraban el ciclo? Caixa Galicia, a priori, tampoco lo descarta. Pero, un dato, hay en la Xunta quienes no opinan exactamente igual que el presidente de Galicia a la hora de considerar rentable una papelera. Temor al monopolio ¿Y los madereros gallegos? La Asociación Forestal de Galicia, ex de Foresgal, temía un monopolio y la caída de los precios con una celulosa ibérica. ¿Y, Pontevedra? Ni frío, ni calor. Pontevedra no quiere humos, pero sí pasta. Exige inversiones y el apoyo necesario para liderar con todas sus fuerzas el cluster de la madera. La madera promete, porque no sólo es pasta. Y la nueva Ence debería mirar más a esta ciudad, a toda, y no darle la espalda como hizo la otra.