FEDERICO ABASCAL LINEA ABIERTA
05 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Gobierno y el PSOE van a sellar un pacto de Estado, tercero en esta legislatura, sobre un nuevo modelo de financiación autonómica. Ayer quedó despejado el camino para el acuerdo al calificar el presidente Aznar de «infantil» una exigencia de Rodríguez Zapatero. Se ha convertido ya en tradición que líderes del PP rechacen o ridiculicen las grandes propuestas socialistas antes de negociarlas o aceptarlas. Zapatero condiciona el apoyo del PSOE al nuevo modelo de financiación autonómica a que las comunidades perjudicas por el modelo vigente, que son tres de presidencia socialista -Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía-, reciban ahora el dinero que dejaron de ingresar por no haberse incorporado al sistema anterior, pactado entre el PP y CiU. A Aznar le ha hecho gracia esa pretensión y la ha replicado. Y es que el presidente considera infantil que esas autonomías «quieran tener lo que podían haber recibido incorporándose al sistema». En política, los errores se pagan, habría sugerido el presidente. Pero algunos errores bien merecen la misericordia de un Gobierno generoso y magnánimo, por lo que es de suponer que, una vez cumplido el trámite de ridiculizar las pretensiones socialistas, Aznar ordene que sean atendidas, al menos en parte.