AL DÍA / Pedro Villalar
28 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Si la vivienda ha subido un 16% en el primer trimestre del año, como afirma el Ministerio de Fomento, no ha sido a causa de la subida de los materiales de construcción ni de los salarios de los albañiles, sino porque la demanda ha superado a la oferta en una proporción inadecuada, lesiva para los ciudadanos, incompatible con el derecho a una vivienda digna. Pero sucede que la oferta de suelo, que es la que genera el cuello de botella, no está en el mercado: depende de la decisión política de los municipios, de la voracidad recaudatoria de las corporaciones locales... Y de una pésima Ley del Suelo, no acorde con las necesidades reales de una sociedad que desea mejorar su bienestar. El primer problema No pueden el Gobierno y la oposición mirar hacia otra parte cuando el acceso a la vivienda se ha convertido ya en el primer problema vital de las nuevas generaciones. No deberían, en fin, consumir los políticos tanto tiempo en proyectos celestiales y habrían de bajar con más frecuencia al suelo de los problemas concretos, que son los que realmente preocupan a los ciudadanos.