EL ALCALDE TUTELADO DE OPORTO

La Voz

OPINIÓN

EL PERSONAJE NUNO CARDOSO

26 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Para unos es un valor en alza en la política portuguesa. Para otros Nuno Cardoso sólo es un político de corto recorrido extremadamente dependiente de su mentor y antecesor en la alcaldía de Oporto, Fernando Gomes. Lo cierto es que la vida de Cardoso como autarca de Oporto -así llaman los portugueses a sus alcaldes- comenzó cuando Gomes dio el salto al Ministerio de Interior y le cedió la presidencia de la Cámara Municipal. Terminará en diciembre, cuando Gomes vuelva al puesto que lo hizo famoso, siempre que gane las elecciones, porque por ahora las encuestas no otorgan cargos. Por esa circunstancia Nuno Cardoso asume la condición de tutelado que todos le achacan respecto al líder de los socialistas del norte lusitano, como también de continuador de los grandes proyectos que se están llevando a cabo desde hace tiempo en Oporto, la ciudad europea junto con Berlín que mayor transformación está registrando en los últimos años. «Fernando Gomes vai ficar na historia da cidade. Nuno Cardoso faz o melhor que pode», se atrevió a resumir así la acción de su jefe uno de los concejales del alcalde de Oporto, que casi con la última de esas palabras en la boca fue cesado. Pero con la sensación clara entre el electorado de que el PS ya no apoya desde hace tiempo a Cardoso -que además sigue como independiente- y de que Gomes admite que su apuesta no se afirmó como líder de la ciudad, el alcalde de Oporto transpira tranquilidad, pese a regir una de las ciudades con mayor número de obras del planeta. Tranquilidad, porque considera que ha encauzado con acierto la plasmación de las grandes infraestructuras que se llevan a cabo; porque sabe que ahora ya no tiene que convencer a nadie y, en definitiva, porque vive ahora los buenos momentos de ser alcalde. La promoción de la ciudad es uno de sus retos y Galicia uno de los principales foros a convencer. Porque él, entre Lisboa y Galicia, se quedaría con Galicia, a Oporto le vendría mejor. Y apuesta por una relación más estrecha entre el norte luso y la comunidad gallega.