JAVIER ARMESTO
15 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En el orgasmo electoral, a Ibarretxe se le escapó un gemido de satisfacción. «Euskadi va tan bien -vino a decir- que hasta hemos acabado de contar los votos antes que Italia, un país del G-7». Efectivamente, el País Vasco es un país moderno, con un elevado nivel de renta y unas cotas de sanidad y educación envidiables. Pero también es un país en el que se acosa y se mata a la gente por sus ideas. Esa es la realidad que han reflejado la mayoría de los medios de comunicación y que los nacionalistas, en veinte años de gobierno, no han conseguido cambiar.