DATOS Y CIFRAS SOBRE LA FUNDACIÓN CAMILO JOSÉ CELA

La Voz

OPINIÓN

TOMÁS CAVANNA BENET

01 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Sin ánimo de polemizar sobre cuestiones que no son de mi incumbencia personal ni profesional, dado que mi función se limita a la gerencia de la Fundación Camilo José Cela, para la que fui elegido por el Patronato de la Fundación en mayo de 1993, considero mi obligación aportar algunas respuestas a las interrogantes que se plantea doña María Pilar García Negro en un artículo publicado el pasado 25 de abril en La Voz de Galicia. En estos ocho años la sede de la Fundación ha multiplicado por cinco sus instalaciones, respetando plazos y presupuestos conforme al proyecto que, en 1996, el Patronato consideró idóneo para acoger el ingente legado donado en su día por CJC. Tampoco voy a caer en la tentación de valorar la importancia cultural de dicho legado, algo que sigue sin ser materia de mi competencia, aunque puedo hacer una referencia a su valor material, advirtiendo que los 1.264 millones de pesetas reflejados en el balance de situación están muy por debajo de su valor actual, pues se tasaron hace ya 15 año. Además, al ser una Fundación que, felizmente, la sigue presidiendo su fundador, éste continúa realizando importantes donaciones de forma permanente. Tan solo pretendo limitarme a contestar esa duda sobre el importe total del dinero público gallego destinado desde su inicio a esta institución, que es gallega y que lo será siempre, ya que el propio Camilo José Cela dispuso que, en el supuesto de extinción, todo su patrimonio pasara, en pleno dominio, a la Universidad de Santiago de Compostela. La respuesta no es difícil ya que desde su constitución, en 1986, la Fundación mantiene un registro contable ajustado a legislación que ha superado, con informes favorables, numerosas auditorías e inspecciones. Respecto a la restauración y equipamiento de la casa nº 6 del conjunto, donde se ubicará un auditorio para 178 plazas, es una obra presupuestada en 152,8 millones de pesetas. Las alfombras, efectivamente, costarán un millón y medio de pesetas, que es lo que puede costar una alfombra para el salón de un palacio, pero es que estamos hablando de 100 metros cuadrados de alfombras necesarias para eliminar humedad y frio. La suma de las subvenciones a recibir para esta obra, por parte de instituciones públicas gallegas (Consellería y Diputación Provincial), ascienden a 70 millones de pesetas, lo que equivale al 45,8% del presupuesto. Por cierto, de esos 152,8 millones, 122,4 los cobrarán empresas gallegas. Si se pregunta por las aportaciones históricas la proporción es parecida pues desde el año 86 en la Fundación se han contabilizado ingresos por importe de 1.138 millones de pesetas que provienen de 33 orígenes distintos, de los cuales sólo 7 corresponden a instituciones públicas gallegas. Durante estos quince años las subvenciones recibidas de la Xunta, las diputaciones gallegas y el Ayuntamiento de Padrón totalizan 538,4 millones de pesetas, lo que equivale al 47,2 % del total. De esos 1.138 millones ingresados hasta finales del año pasado, 757,3 se habían destinado a comprar cinco casas, restaurando y equipando cuatro de las mismas, en el conjunto de Los Canónigos, un edificio de finales del XVIII catalogado como monumento histórico-artístico de carácter nacional, que en 1982 estaba en ruinas y que va recuperado su antiguo esplendor. Si se pregunta por el presupuesto para gastos ordinarios, el aprobado para este año asciende a 79,6 millones de pesetas, de los cuales 24 corresponden a las distintas instituciones públicas gallegas representadas en el Patronato. Dicha cifra equivale al 30 % del total, cantidad y proporción en línea con los de instituciones equivalentes. Para terminar, con la desfachatez propia de quien ya está a punto de concluir el trabajo para el que se le contrató y con la tranquilidad de no ser gallego y ni tan siquiera de pretenderlo, pese a que, de acuerdo con la teoría de la señora García Negro, los ocho años que llevo aquí viviendo me darían derecho a ello, me permito apuntar que lo más gratificante del mismo ha sido la suerte de poder acercarme a las orillas de este ingente legado documental y, lo más incomprensible, verificar el encono con el que algunos se dedican a tirar barro contra su paisano con más prestigio en el ámbito internacional de la cultura. Certifico además que los que así le atacan no se han molestado en visitar la Fundación, pues no he conocido a nadie que marchara sin manifestar su admiración por la enorme y fructífera labor literaria y documental realizada por Cela a lo largo de toda su vida, además del reconocimiento por su visión y generosidad al reunirlo todo en una fundación y, finalmente, su patriotismo al decidir que tan valioso legado quedara para siempre en su Galicia natal.