LIBRES

La Voz

OPINIÓN

CÉSAR CASAL GONZÁLEZ DE SOL A SOL

21 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Nos hacen más libres, más sensibles, más inteligentes. Las bibliotecas los ofrecen. Gracias a ellos vivimos más historias de las que nos están destinadas. Gracias a ellos siempre tenemos una frase para los naufragios. Es imposible que hagan daño (salvo si te los tiran a la cabeza o si te crees Mi lucha, de Hitler). Si te enloquecen, escribes otro Quijote. La ficción es el alcohol de la mente. Huimos de la realidad más cruda a través de las ventanas de las páginas. Son un vicio solitario que se comparte con todos. No hay nada mejor que encontrarte en un párrafo para perderte en otro. La magia de las palabras es una extraña religión. Uno escribe «la abandoné despacio, como un barco deja puerto» y se despierta una mañana convertido en cucaracha tras conocer el hielo en un sitio de cuyo nombre no se acuerda. Son una bandera de libertad. Un corte de mangas al odio y la imposición. Confieso que he leído. Claro.