ANTONIO PAPELL
19 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Después de una reunión de más de 24 horas entre representantes de 39 multinacionales farmacéuticas y la Administración surafricana, aquéllas anunciaron la retirada de la querella que habían interpuesto contra los planes del Gobierno de Pretoria de fabricar medicinas contra el sida a bajo coste y sin respetar las patentes existentes, contraviniendo por tanto las normas de la Organización Mundial de Comercio. Esta trascendental decisión, que reconcilia a las multinacionales farmacéuticas con la opinión pública, permitirá que millones de surafricanos en primer lugar, y de muchos más enfermos de otros países del Tercer Mundo más adelante, se beneficien de tratamientos ahora asequibles, y puedan evitar la muerte por falta de recursos para acceder a las terapias adecuadas. Al margen de toda demagogia, los avances de la investigación médica en el mundo dependen de que las empresas privadas consigan rentabilizar sus descubrimientos, pero ello ha de compatibilizarse con la exigencia de que los avances conseguidos sean de acceso universal. La comunidad internacional no podía soportar impasible la situación actual.