NARCOTRÁFICO: JUSTICIA O VENGANZA CARMEN AVENDAÑO
02 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Después de los acontecimientos ocurridos tras la muerte de una señora tristemente conocida en Galicia y fuera de ella, parece que es un buen momento para reflexionar sobre los inicidentes que tuvieron lugar durante el funeral y el entierro de la misma. Como persona y como representante asociativa, no estoy a favor de que en momentos duros, aunque sea por la muerte de una traficante, demos rienda suelta a unos sentimientos largamente acumulados de impotencia. Y es a partir de ahí cuando desearía explicar los porqués. En Galicia, desde hace tiempo, una serie de personajes se dedican al tráfico de drogas. Día a día vemos su enriquecimiento, porque no tienen la discreción de ocultarlo. Y cuando los detienen observamos como sus abogados logran su libertad, no importa la cantidad que tengan que depositar, porque con otro alijo, resuelto. Esta dura realidad la vivimos año tras año, acompañadas del dolor de ver a nuestros hijos morir o pudrirse en prisión, por supuesto sin los mismos derechos que los otros. El contraste llega alguna vez hasta lo ofensivo, como ha ocurrido con algún juez, que no sólo da la redención de pena ordinaria, sino incluso la extraordinaria. Es lo que ha ocurrido con José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco. También en el caso del abogado de Oubiña, que durante el entierro se explayó insultando a los manifestantes, cuando no es ejemplo de nada. Se trata de un ex-policía, juzgado, sentenciado y apartado del cuerpo por asesinato y que una vez cumplida su condena decidió dedicarse a defender a estos elementos (los narcos), porque es más lucrativo y no deja regueros de sangre. A pesar de todo, lo que pasó en el cementerio no es la manera. Ellos sí podrían hacerlo, porque no respetan la vida ni la muerte, sólo el dinero. Nosotros no somos iguales. Luchamos por la vida de los nuestros y de toda persona honrada. Pensemos por nosotros mismos; que nadie se erija en representante de nuestro dolor. Exijamos que la ley se cumpla; que se investiguen las fortunas, que no haya libertad para los encausados. Que podamos percibir ese estado de Derecho que tanto deseamos y por el que tanto hemos luchado.