¡MILAGRO! ¡MILAGRO!

La Voz

OPINIÓN

LA SITUACIÓN DEL NACIONALISMO GALLEGO ROBERTO L. BLANCO VALDÉS

24 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Como en la película genial de Pepe Isbert, pero cambiando el jueves por domingo, también el BNG ha hecho, hoy hace una semana, una sustancial contribución al catálogo de los acontecimientos prodigiosos. El domingo, milagro: bajo ese título podrían resumirse algunos de los más sobresalientes resultados de su última asamblea nacional. ¿Qué cuál ha sido el milagro benegeo? Es evidente: el de la multiplicación de los sillones y los votos. Vean, si no. El BNG ha elegido en la asamblea milagrosa a 40 de los miembros de su llamado Consello Nacional, órgano superior de decisión entre congresos donde se cuecen listas electorales y estrategias. De esos 40 dirigentes, 25 son militantes de UPG, madre nutricia del complejo conglomerado que es el Bloque y partido guía determinante de sus objetivos a corto, medio, y largo plazo. La UPG se hace, por tanto, con el 40% de los sillones del Consello elegidos directamente en la asamblea... pese a que los militantes de UPG representan solamente el 10% de los 10.000 afiliados que dice tener actualmente el BNG. Y es aquí, claro, donde el prodigio se manifiesta en toda su magnificencia y esplendor: ¡El 40% de los sillones, con el 10% de los votos! ¡Qué tronío! ¡Qué habilidad para las cuentas! ¡Qué capacidad de doblegar la fría disciplina de los números, que nada saben de ideales, timoneles y vanguardias! Porque lo más curioso del asunto es que la UPG multiplica diez por cuatro, no en medio de un impresionante escandalazo, sino contando con la adhesión inquebrantable de una asamblea entregada a su mágica chistera. Únicamente el respeto reverencial al padre fundador, mezclado con el miedo insuperable que ese respeto suele llevar aparejado, permite explicar la paradoja de que los perjudicados por una decisión acaben por aplaudirla con ardor. Sólo Beiras, que es el abuelo putativo del padre fundador, se ha atrevido a quejarse, al parecer, de las rígidas reglas que aquél impone a la hora de repartir las raciones que llegan a la mesa. «Mentres eu fago o discurso, outros andan manexando a organización». ¡Exactamente! Así ha sido en el Bloque desde siempre y así será también en el futuro, visto lo visto en su última asamblea. Es de esperar, en todo caso, que esa forma peculiar de concebir la democracia no sea un adelanto del modelo que la UPG tiene en la cabeza para el caso de que, algún día, llegase a gobernar este país.