NO PODEMOS TIRAR LA TOALLA

La Voz

OPINIÓN

NACIONALISMOS EN LA ENCRUCIJADA JAVIER LOSADA AZPIAZU

09 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

Los últimos acontecimientos terroristas han generado una serie de declaraciones, posicionamientos, ofertas y propuestas de los dirigentes políticos; entre ellas, el pacto propuesto por el secretario general del PSOE, Rodríguez Zapatero, ha impulsado un nuevo consenso inequívoco con las libertades. Los demócratas tienen una obligación, que es la de dialogar. Pero también es cierto que cuando se producen situaciones de bloqueo institucional, como es el caso del País Vasco, lo democrático es pedir a los ciudadanos que, con su voto, elijan a quienes deben liderar ese territorio. Por ello el diálogo tiene que ir acompañado de una clarificación de los deseos ciudadanos mediante su consulta electoral para que después las instituciones actúen. En algunos territorios existen partidos autonominados nacionalistas con diferente apoyo ciudadano, en todo caso nunca mayor que el que obtienen los partidos que tienen proyectos globales. Sin embargo, en estos últimos años, se intenta artificialmente y dentro de una estrategia partidaria establecer como socialmente representativo de las inquietudes de la sociedad, de un territorio, lo que de ello opinen, deseen o aspiren una minoría y no la mayoría. En esta línea, los partidos nacionalistas establecen la dinámica de que el diálogo o el consenso se tiene que realizar bajo su óptica y si no se hace de esa forma no se obtiene el certificado de calidad, a pesar de que la mayoría de la ciudadanía se identifica con las estrategias y diagnósticos de los partidos de ámbito global. ¿Tenemos que tirar la toalla y seguir admitiendo como deseo de los ciudadanos lo que es simple y claramente la estrategia de los partidos nacionalistas?. ¿No tenemos, los partidos mayoritarios, la misma legitimidad para mantener y defender nuestros proyectos y nuestras, también, democráticas estrategias?. Establecer un proyecto sin complejos siempre lleva consigo el apoyo ciudadano, no porque valoren la falta de complejos sino porque las personas desean que les resuelvan sus problemas, no que se los se creen artificialmente para que luego se teorice sobre cómo se resuelve. ¿Nos damos cuenta o es que ya tiramos la toalla?