XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS
02 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El tema del día era la dieta, y el maestro se había esforzado en explicar qué es una caloría y cuál es el valor energético de algunos alimentos. Al final, haciendo resumen, le preguntó a Juanito: «Dime algo que alimente más que un bistec». Tres segundos, no más, y Juanito Dacosta nos sorprendió con su infalible respuesta: «dos bistecs», dijo, y se sentó a descansar. Cuarenta años después de aquella lección me sería imposible recordar el valor energético de una manzana. Pero sigo teniendo muy claro que dos manzanas alimentan más que una, y que nunca falta una respuesta obvia para una pregunta compleja. Y, por si no lo creen, les pongo el siguiente ejemplo: ¿qué más podemos esperar de Fraga y Cuiña que la solución rápida y barata de todos nuestros problemas?. La respuesta, queridos amigos, no puede ser más que esta: «que lo resuelvan todo varias veces, porque dos bistecs alimentan más que uno». Primero fue la electrificación rural, que llegó veinte veces hasta la última aldea. Después fue la educación preescolar, que se extendió siete veces a todos los municipios. La releche, con perdón, fueron las autovías, que quedaron solucionadas treinta veces: quince antes de 1985 y otras quince antes del 2000, y que, gracias a ese tramito pendiente en Pedrafita, aún pueden permitirnos tres o cuatro éxitos más. Este verano la moda es el AVE, que, después de varios pactos exitosos alcanzados por Fraga, aún puede tener veinte soluciones más a cargo de Cuiña, que ya hizo más rayas sobre el mapa de Galicia de las que llevan hecho Pujol y Zaplana juntos sobre las obras del Levante. La verdad, ¡son como niños!. Van a Madrid, toman un café con Álvarez Cascos y... ¡medio billón para el AVE, que puede ser VAE, que entra por Ourense, pero sin descartar Lugo, que tiene presupuesto pero no anteproyecto, que será electrico _¡vaya noticia!_, y que tendrá doble vía _¡sencillamente increible!_. Y esta semana la última: se les había olvidado Ferrol. Pero fue Cuiña a Madrid, tomó otro cafecito con Álvarez Cascos y... ¡hale hop! ¡Un AVE guay para la Ciudad Departamental!. Otra vez _¡mecachis!_ se les olvidaron los siete kilómetros de cutre vía que separan de Europa el puerto de Marín. Pero que nadie se apure: otro cafecito con Cascos y ¡uh, uh... cha-ca-chá-ca-chá! ¡Trenecito para Marín!. Sólo me queda una duda: ¿por qué los suecos y los alemanes solucionan sus problemas _como diría el bolero_ una vez nada más?.