MANUEL ALLENDE EL PERSONAJE / JACK STRAW
22 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El mal de ojo existe y alguien ha echado una maldición gitana a su paso por el 10 de Downing Street. De lo contrario no se entiende tanto infortunio y tribulación en un gabinete como el que vive el Gobierno de Tony Blair desde hace unos meses. A este manojo de malaventuras se unía la cometida hace unas semanas por su ministro del interior, Jack Straw, el hombre que puso en libertad al dictador chileno Augusto Pinochet. Ayer se supo que Straw había sido parado por la Policía el día 7 de este mes cuando su vehículo oficial, un Jaguar con chófer, circulaba a más de 150 kilómetros por hora. Straw ha sido uno de los defensores de la política de tolerancia cero con los delincuentes y es el padre de la nueva legislación antigamberrismo que intenta evitar que los ciudadanos británicos cometan actos como el conducir a una velocidad superior a la establecida. Straw, con una imagen de madurito entre el despiste y el desafecto, ya tuvo que sufrir la humillación de que su hijo fuera acusado por la prensa de camello. Ahora ha sido víctima de su paranoia por arrebatar los valores tradicionales como la seguridad y el orden, al partido tory.