EL ÚLTIMO MÍSTICO

La Voz

OPINIÓN

ANDRÉS MAGRO EL PERSONAJE / JOSÉ ÁNGEL VALENTE

18 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Se nos ha ido un maestro sin escuela. El solitario poeta orensano ha apagado la luz que iluminó su poesía hermética. Este gallego a carta cabal ha sido, sin embargo, un transterrado. Voló siempre más allá de su lugar de origen y transitó del gallego al castellano. Iconoclasta del verso, atravesado por una herida filosófica sin parangón en las letras españolas del siglo, Valente representa una especie de escritor a extinguir. Quedará en la memoria de los degustadores exquisitos y profundos su poesía metafísica, Plagada de conocimiento y de repudio de los formalismos estériles. Eterno meditabundo, José Angel Valente ha encarnado como nadie un verso de raíz intelectual. Además, entronca con las más esotéricas tradiciones de la mística judía y árabe, por lo que es el penúltimo heredero del legado estético y revolucionario de San Juan de la Cruz. Caballero austero y a contracorriente de los poetas a la violeta y de los escritores de camarilla. El autor de «Material memoria» deja huérfanos a todos aquellos que todavía consideran la poesía como un acto hermoso de silencio.