LA ESPERANZA DE SIRIA

La Voz

OPINIÓN

ADRIAN MAC LIMAN EL PERSONAJE / BACHAR EL ASSAD

10 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Su nombre saltó a la palestra hace apenas diez meses, cuando un rotativo británico de gran tirada anunció que la esfinge de Damasco ya tenía sucesor. Pero la transición de Bachar el Assad, oftalmólogo de 34 años educado en el Reino Unido, al «teniente general doctor Bachar el Assad, esperanza y porvenir de Siria» resultó ser excesivamente rápida. En este caso concreto, los analistas no cayeron en la trampa de los calificativos de «político joven e inexperto», a los que tuvo derecho en su momento el rey Abdallah de Jordania. De hecho, para muchos, Bachar era una auténtica incógnita. Y ello, pese a los designios de su padre, que lo había convertido progresivamente en responsable para la seguridad en el Líbano, encargado de las transacciones exteriores, adalid de las nuevas tecnologías y artífice de la cruzada contra la corrupción. El guión de su ascenso al poder estaba escrito de antemano. Pero «la esperanza y el porvenir de Siria» aún puede depararnos sorpresas; el joven taciturno no disimula su deseo de modernizar el país y de llevar a cabo una política exterior más dinámica.