¿DEBERÍAN BAJAR LOS IMPUESTOS A LAS GASOLINAS?

La Voz

OPINIÓN

EL DEBATE Para contrarrestar el incremento del precio de los carburantes, el Gobierno apuesta por aumentar el número de gasolineras y descarta una reducción de los impuestos de los combustibles ya que esta medida «no resolvería el problema». Pero, ¿no sería conveniente reducir la presión fiscal sobre los derivados del petróleo?

30 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

A FAVOR - ECHANDO BALONES FUERA. El ministro de Economía quiere que se construyan más gasolineras para que la ley de la oferta y la demanda baje el precio del carburante. El señor Rato echa la culpa de la subida a las petroleras. El portavoz de éstas dijo hace meses que estaban al límite de la rentabilidad. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, desmiente que su departamento sea el gran beneficiado de las subidas, a pesar de que cobra más de seis pesetas por cada diez que pagamos por la gasolina. Ya sólo queda echar la culpa a los moros, como en los años rebeldes de la OPEP. Por supuesto que bajar los impuestos que gravan los carburantes es, si no la única, sí una solución. EN CONTRA - EFECTO FRONTERA . Si pretendiéramos un discurso demagógico, no sólo propondríamos una reducción de impuestos sobre la gasolina sino su eliminación total. No es esa nuestra intención, y por tanto creemos que aún es admisible la fiscalidad que grava la gasolina en España. Prueba de ello es que pese a pagar en impuestos más de un 60% por cada litro de gasolina no se produce en la actualidad el denominado efecto frontera sobre nuestros vecinos (españoles que por menos dinero llenaban sus depósitos en Francia o Portugal). Por eso en la AEA creemos que el problema de los altos precios del carburante que padecemos no tiene un origen fiscal sino puramente comercial.