TAN PERUANO COMO JAPONÉS

La Voz

OPINIÓN

LUIS MÉNDEZ ASENSIO. EL PERSONAJE/ALBERTO FUJIMORI

28 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Alberto Fujimori es casi una mezcla perfecta de guía oriental y caudillo latinoamericano, sobrio el primero, arrollador el segundo. Nacido en Lima en 1938, hijo de japoneses emigrados que se habían establecido en la capital peruana cuatro años antes, Fujimori estudió en escuelas públicas para licenciarse de ingeniero agrónomo como número uno de su promoción. Antes de entrar en la política en 1988, el presidente de Perú se empleó a fondo como académico e incluso ejerció de animador de debates políticos en la televisión estatal. Y ya desde su primera comparecencia ante las urnas al frente de Cambio 90 Fujimori dará sobradas muestras de su carisma al sacar en la segunda vuelta más de 20 puntos de ventaja a su adversario, el escritor Vargas Llosa. El trabajo, la tecnología y la honestidad serán sus buques insignia a partir de 1990, para lo que planteará políticas de choque con el fin de relanzar la economía y favorecer a los más necesitados, que siguen hoy igual de urgidos. A partir de ahí su egolatría va en aumento y hoy se cree poco menos que insustituible.