O Demo, para prender la mecha del Racing Club Ferrol

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Pascu, Escobar y Álvaro Giménez celebrando un gol.
Pascu, Escobar y Álvaro Giménez celebrando un gol. JOSE PARDO

Álvaro Giménez, que protagonizó la imagen de la pasada jornada con su fallo desde los once metros, clave en la visita del Cacereño

07 mar 2026 . Actualizado a las 18:40 h.

No es un capitán al uso. Álvaro Giménez no es ese líder de grandes discursos ni encarna a ese jugador bandera, de los que llevan toda la vida en un club. O Demo es gol; es descarga certera de espaldas por muchas camisetas rivales que haya en su radio de acción. El ariete es remate seguro en el segundo palo y el Racing Club Ferrol necesita de su mecha para superar en la tarde noche del domingo al Cacereño en A Malata (20.30 horas, LaLiga+). La fragata verde, que encadena dos derrotas consecutivas y corre el riesgo de anquilosarse en la media tabla, tiene que llegar sí o sí al puerto del gol. Cinco dianas en contra por solo dos a favor en los dos últimos compromisos ligueros evidencian que la batalla de las áreas se les está atragantando a los de Romo. Con una retaguardia de urgencia —debido a las molestias de Chema Rodríguez y la sanción de Álex Zalaya—, los hombres de la última línea precisan esa red de seguridad que solo se teje cuando las cosas fluyen arriba.

Ante la propuesta de un rival estresante, con un modelo de juego directo y dos puntas que dificultan el marcaje, el cuadro naval no puede permitirse perdonar en las inmediaciones de la portería de Diego Nieves. Es hora de sacudirse las motas de polvo de las últimas semanas: los envíos a la madera, la inexplicable expulsión de Zalaya y, sobre todo, el reflejo del todo va mal que protagonizó Álvaro Giménez con su fallo desde los once metros en Talavera. Prestidigitación futbolera para pasar de la pena a la alegría máxima —el jolgorio en el Heliodoro evidencia que no es una quimera— en un momento crucial del curso. Sin excusas ni ambages; sin más hipótesis refutadas por el rival de manera cruel.

Premio al trabajo

Remar desde el principio y no a rebufo como tantas y tantas veces esta temporada. Que A Malata sea tierra hostil para el Cacereño desde el silbatazo inicial debe ser la arenga del capitán sobre el propio terreno de juego. Golpear primero, disparar primero, celebrar primero. Y ahí, justo cuando el fútbol apriete, contar con el del brazalete capitaneando a su estilo.

Retrotraerse a esas tardes en las que Álvaro Giménez lideraba a su manera y el respetable jaleaba sus goles en la misma proporción. Pasar página de los penaltis marrados, los gestos a la grada y los comunicados y emplear, de una vez por todas, el lenguaje universal del fútbol: el gol.

O Demo, el que baja a la brega del medio campo para oxigenar si la cosa se atasca y el que se entiende a las mil maravillas con un delantero más móvil como Escobar, necesita su premio.

Así, con independencia del esquema fijado para la contienda en el laboratorio de Romo y Elías Martí, se espera que Giménez haga que el arcoíris luzca en todo su esplendor en el fortín de la ría y que, si el Cacereño y su dupla de ataque logran ver puerta, el Racing lo haga más y mejor.

Dos puntas, la fórmula de la última victoria en casa

Escobar y Giménez en un cambio en A Malata.
Escobar y Giménez en un cambio en A Malata. JOSE PARDO

Lo funcional por encima de lo estructural. Así restó importancia al esquema Guillermo Fernández Romo quien, desde su llegada al banquillo de A Malata, no ha tenido reparos en experimentar con el dibujo. Ya en su puesta de largo ante la Ponferradina —que se saldó con derrota—, el técnico mostró su perfil intervencionista.

En aquel debut, y fruto del poco margen de trabajo, apostó por una propuesta continuista respecto a la de Pablo López, con un medio campo creativo formado por Gorostidi, Peña y Jairo. Sin embargo, ante la urgencia del marcador en El Toralín, el de Aluche no dudó en jugársela con dos puntas en la segunda mitad. Siete partidos al timón y un amplio abanico de formaciones —4-2-3-1, 4-4-2, 4-3-3 o incluso el 5-3-2— convierten en una incógnita el modelo para recibir al Cacereño. No obstante, el dato es revelador: fue con el 4-4-2, con Giménez y Escobar como referencias, como los verdes sumaron de tres por última vez en A Malata ante el Arenteiro (2-0).

Recambios para el espejo

Los últimos movimientos en la zaga invitan a pensar en la continuidad de la dupla Saúl García-Álvaro Ramón en el flanco izquierdo, una opción que no tiene por qué estar reñida con la presencia simultánea de Giménez y Escobar arriba. Si en Zamora Romo prefirió reservar un delantero debido a la falta de efectivos en el banquillo, el escenario actual es distinto.

Con la necesidad imperante de ganar y la presencia de piezas como Tavares y Azkune para dar aire fresco al ataque, cobra enteros la opción de un sistema espejo. Al igual que sucedió frente al Celta Fortuna de Fredi, Romo podría apostar por el doble punta para igualar el dibujo que propone el Cacereño de Cobos.

Alineaciones probables

Hora: 20.30 horas

Estadio: A Malata

TV: LaLiga+

Árbitro: Francisco Expósito (c. andaluz)

Racing: 5-3-2

Parera

Álvaro Juan, Pujol, Artetxe, Saúl, A. Ramón

Tejera, Pascu, Fabio

Escobar, Álvaro Giménez

Jugador destacado: Parera. Después de encajar tres tantos en Talavera, el de Manacor tiene el reto de volver a dejar su portería a cero.

Cacereño: 4-2-3-1

Diego Nieves

Emi, José Alonso, Javi Barrio, Joserra

Conesa, Kaptoum

Monerris, Ajenjo, Diego Gómez

Palacín

Jugador destacado: Monerris.  Su capacidad de centro y su entendimiento con Emi obligan a extremar la precaución por su flanco.