Volvió al once del Racing dos meses después y respondió con un doblete
25 ene 2026 . Actualizado a las 16:44 h.La palabra fe tatuada en su antebrazo no es casualidad. Grabada a fuego en su piel y puesta en práctica en A Malata para, más de dos meses después de su última diana, sellar un doblete que lo coloca —con los mismos guarismos que Álvaro Giménez— como segundo goleador del Racing Club Ferrol. A Quenlla de Nigrán, Antón Escobar, hizo gala de su apodo frente al Arenteiro para devolver a los suyos a la senda de la victoria tras cuatro jornadas en el hoyo y, de paso, reivindicar que tiene cosas por aportar al equipo.
los números
Su campaña más pobre
Un doblete con una intrahistoria compleja para el delantero gallego, que se estrenó con la elástica del Racing con gol frente al Villalonga y se las prometía muy felices. Revulsivo de Manu Justo en la Cultural Leonesa del ascenso, el de Nigrán llegaba a A Malata con el aval de sus 12 dianas en poco más de 1.600 minutos. Una estadística precedida por la docena que cosechó en el Real Unión o la quincena de goles que aportó al Arenteiro el curso del ascenso.
Sin embargo, tras arrancar el curso como titularísimo para Pablo López, Escobar fue perdiendo fuelle y protagonismo ante su incapacidad para ver portería. Solo dos goles en más de 800 minutos evidenciaban que algo no marchaba como debería.
Ponferrada, pese al mazazo de una nueva derrota para la fragata verde, fue el preludio de un cambio de tendencia para el delantero.
el sistema
Su mayor aval
El último gol sumado por Escobar a la causa verde se remontaba al 16 de noviembre frente al Zamora y su última titularidad en Liga al 23 de noviembre, solo unos días después, en la debacle en Lasesarre frente al Barakaldo. Con todo, su salida en la segunda mitad en El Toralín para compartir minutos con Álvaro Giménez dejó ya movilidad, desmarques de ruptura y matices de esos que le hacen mucha falta a un Racing al que le cuesta horrores finalizar. Olfateó Guillermo Fernández que esa sociedad de dos puntas podía haber futuro y trazó un nuevo plan para recibir al Arenteiro.
el derbi
Chute de confianza
Así, dos meses después de su última titularidad en la Liga y ante su exequipo, no dudó Escobar en asumir galones antes del minuto diez para tirar el penalti frente al Arenteiro y tampoco después, en su comparecencia pospartido, en reconocer que no lo había lanzado bien.
Ahí, justo en esas milésimas de segundo tras ejecutar la pena máxima, entró en juego esa fe grabada a fuego en su brazo izquierdo para reactivar la mentalidad de tiburón del delantero y hacer que Escobar sintiese, en un momento clave del curso, que sigue siendo A quenlla de Nigrán para acudir al rechace y volver a marcar. Y así, con olfato para intuir que Álvaro Giménez iba a dejar pasar el centro de Migue Leal pocos minutos después, llegó un doblete que no celebraba el delantero desde abril del pasado año.
el horizonte
Continuidad y competencia
Dos goles vitamina para el delantero, que debe tratar de aprovechar la nueva fórmula del míster para continuar abriendo camino. El mercado invernal apunta a la llegada de un tercer nueve para el equipo y la carrera por la titularidad se recrudecerá. Escobar ya ha avisado: el tiburón ha vuelto a morder.
EL DATO
4 goles en la Liga
Nàstic, su último doblete
Escobar no marcaba dos goles en un partido desde abril del 2025, con dos penaltis frente al Nàstic.
«Queríamos regalar a la gente esta victoria, ojalá sea un punto de inflexión»
El protagonista lo tiene claro. Antón se alegra por el equipo, por sí mismo y también por una marea verde a la que le tocaba ya una alegría: «Queríamos regalarles esta victoria, que era necesaria para todos, y ojalá sea un punto de inflexión para estar más unidos», indicó el delantero.
Preguntado por las dudas tras más de dos meses de sequía anotadora, se sinceró el de Nigrán: «Si te digo que no tienes dudas, miento. Vienes con unas expectativas y, cuando la confianza no está, sí que lo piensas. Trabajar cada semana es lo único que puedes hacer y es lo que estoy haciendo y ha dado sus frutos», admitió. Tampoco quiso escudarse en su menor protagonismo en las últimas jornadas.
«Las primeras jornadas jugué bastante, luego tuve menos participación y eso también influye..., pero soy autocrítico y sé que tengo que mejorar», ahondó antes de dejar patente que le gusta este modelo 4-4-2. «Muy cómodos. Tanto Álvaro como yo nos beneficiamos de nuestros movimientos», reflexionó. Por ello, no le asusta que el club busque abiertamente a un tercer delantero. «Todo lo que venga si es para ayudar, estupendo y, sobre todo en días así de jugar con dos delanteros, es necesario tener alguno más y será bien recibido», explicitó.
De momento, se centra en disfrutar de lo cosechado «Después de un mes sin ganar se hace todo cuesta arriba. Necesitamos estar todos juntos y partidos como este van a animar a la afición y a nosotros», zanjó.