El caramelo envenenado del liderato invernal que aviva las esperanzas de ascenso directo del Racing Club Ferrol

Elba de la Barrera Agulló
E.Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

El Córdoba, en una imagen ese curso en A Malata, cerró la campaña 22-23 como líder de invierno y acabó cayendo para beneficio del Racing
El Córdoba, en una imagen ese curso en A Malata, cerró la campaña 22-23 como líder de invierno y acabó cayendo para beneficio del Racing CESAR TOIMIL

El Tenerife de Cervera domina con puño de hierro, pero la historia de la Primera Federación dicta sentencia: seis de los últimos ocho campeones de invierno no lograron el ascenso directo

27 dic 2025 . Actualizado a las 15:56 h.

El Tenerife, líder en solitario del Grupo 1, se proyecta como un coloso imbatible. Los números de los pupilos de Álvaro Cervera —38 puntos, 32 goles a favor y solo 10 en contra— invitan a vaticinar un paseo militar en lo que resta de liga. Sin embargo, las cuatro temporadas precedentes revelan que el liderato de invierno es, para la gran mayoría, un espejismo peligroso. La estadística es tozuda: seis de los ocho equipos que llegaron líderes al parón navideño en ambos grupos acabaron perdiendo el ascenso directo.

Es una situación que el Racing Club Ferrol ya vivió en sus propias carnes en la campaña 2022-23. Por aquel entonces, los ferrolanos comandados por Cristóbal Parralo llegaron al parón con 30 puntos —exactamente los mismos que atesora hoy el equipo de Pablo López— y situados en la quinta posición, a seis del líder Córdoba.

Aquel curso terminó con el Racing en lo más alto, celebrando el ascenso con 75 puntos, mientras que el Córdoba, tras una segunda vuelta para el olvido, se estancó en la novena plaza con apenas 54 puntos. La historia demuestra que en esta categoría ocho puntos de ventaja no son una sentencia.

Remontadas para el recuerdo

Tampoco en la 21-22 el campeón de invierno logró sostener el pulso. El Deportivo de La Coruña ostentaba la primera plaza en Navidad, pero fue finalmente el Racing de Santander (segundo en el parón) quien se alzó con el ascenso directo, dejando a los coruñeses a ocho puntos de distancia al cierre del año.

Más espectacular fue el giro de guion en la 23-24 en la que El Celta Fortuna se comió las uvas en lo más alto, mientras que el Dépor navegaba en una discreta séptima plaza, a nueve puntos de la cabeza. Tras una segunda vuelta de órdago, los blanquiazules terminaron ascendiendo como campeones. La excepción reciente la firmó la Cultural Leonesa la pasada temporada, aunque los de Luis Chacón sufrieron hasta el último suspiro para mantener su hegemonía veraniega y acabaron empatados a puntos con la Ponferradina.

La maldición del líder invernal no entiende de grupos. En el Grupo 2, donde actualmente reina el Atlético Madrileño, los precedentes son idénticos. En la 21-22 el Andorra, que cerró el año a 6 puntos del liderato, desbancó finalmente al Villarreal B. Ya en la 22-23 fue el Amorebieta el que acabó campeón por encima del Eldense que comió el turrón como primero. Aguantó el tipo el Castellón, que se fue al parón primero y remató también en la misma posición en la campaña 23-24 y también la pasada campaña se vio una remontada espectacular del Ceuta, que ascendió directo tras llegar al parón octavo y a 9 puntos de la primera posición que ocupaba el Antequera.

Solo el Castellón (23-24) logró romper la norma recientemente en este grupo. Por tanto, los datos son claros: el Tenerife es el favorito, pero el Racing de los 30 puntos tiene licencia para soñar. El 2026 dictará sentencia.