Artetxe, central del Racing Club Ferrol: «Mi madre siempre dice que aprendí a andar para darle patadas al balón»

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

OPA RACING

Markel Artetxe, que está viviendo en Ferrol su primera experiencia lejos de Euskadi.
Markel Artetxe, que está viviendo en Ferrol su primera experiencia lejos de Euskadi. JOSE PARDO

El vasco confiesa que esta es su primera experiencia lejos de casa, aunque el entorno natural de la comarca está acelerando su adaptación

16 oct 2025 . Actualizado a las 22:49 h.

A Malata y el Racing Club Ferrol son para Markel Artetxe (Éibar, 1999) todo un reto personal. El zaguero vasco, que llegó este verano procedente del recién ascendido Barakaldo, afronta su primera temporada lejos de casa y lo hace, además, con la misión de empaparse de un modelo de juego muy distinto al que venía practicando. No obstante, según él mismo confiesa, lleva el fútbol y el trabajo diario en el ADN y confía en poder aportar en un equipo con el objetivo de regresar al fútbol profesional

—Vayamos al origen, ¿cuál es su primer recuerdo con un balón?

—El recuerdo no sé muy bien, pero mi madre siempre dice que aprendí a andar para darle patadas a un balón. He ido mucho con mi abuelo al estadio de Ipurua, que yo soy de Éibar, y vivo justo encima del campo y en el parque con el balón. Siempre iba a todas partes con el balón.

—Corre por sus venas sangre armera al 100 %...

—Sí, sí. De hecho vivo en un caserío y el caserío también se llama Ipurua, así que imagínate [ríe].

—¿En quién se fijaba de chaval?

—Al ser defensa siempre me he fijado un poco en Carles Puyol.

—Es usted una persona muy detallista con la afición...

—Todos nosotros hemos sido y somos aficionados al fútbol y hemos vivido momentos malos y buenos y nos ponemos en la piel de la gente, que el año pasado vivió aquí un año duro, y agradecerles el apoyo que nos están dando es lo mínimo que podemos hacer.

—Un apoyo respaldado por más de 8.000 socios, ¿lo esperaban?

—Cuando la gente empezó a renovar y la cifra subía y subía, pero ninguno esperaba esas cifras y el dar un paseo por Ferrol y ver a toda la gente, tanto niños como mayores, con las camisetas... es una gozada.

—¿Cómo está siendo su adaptación tras salir del Barakaldo?

—Ha sido un cambio radical. Es la primera vez que salgo de mi zona de confort y llevaba tres años con un estilo muy marcado y aquí es todo lo contrario. Pablo te pide unas cosas y todavía me estoy adaptando. Tengo mucho margen de mejora y hay que tener paciencia.

—¿Extrapolable a lo colectivo?

—Sí, sí. En mi etapa anterior en el Barakaldo ya jugabas hasta de memoria porque se mantenía un gran bloque y ahora todo es completamente nuevo y es parte de un proceso. Lo bueno es que hemos sacado bastantes puntos sin apenas conocernos y yo creo que esto solo puede ir a mejor.

—La piña que han formado ahí dentro, ¿ayuda?

—Totalmente. El no conocernos nos ha ayudado a ponernos en la piel los unos de los otros y coger confianza antes. Hemos hecho muy buena piña y estamos formando un equipo que tiene muy buena pinta.

—Llega un Arenas de Getxo al que conoce usted bien...

—Este es un partido muy especial, la verdad, porque tengo allí a mucha gente con la que he jugado y son amigos.

—El empate del Tenerife, ¿qué les dice?, ¿hay esperanza?

—Han hecho un arranque espectacular, pero esto es muy largo. Se va a llevar el gato al agua quien sea más regular. De nada sirve ganar seis seguidos, si pierdes luego nueve. Es una carrera de fondo y hasta las últimas jornadas, va a estar todo muy apretado.

—En este Racing nadie puede considerarse fijo, ¿lo ve positivo?

—Pablo nos dice que no hay titulares ni suplentes y, con las decisiones que está tomando, lo está demostrando. El año es muy largo y es muy positivo que estemos participando todos y que nadie se pueda relajar.

Berenjenas rellenas y una ruta senderismo, su plan top

Además, más allá de lo futbolístico, el armero está encontrando en Ferrol todo un oasis de paz.

—Una canción que le motive...

—Escucho mucha música en Euskera, de mi zona. Pero, ¿una canción? Te diría un grupo... Berri Txarrak.

—¿Una serie?

—Prison Break.

—¿Se maneja en la cocina?

—Sí, sí. Se me da bien y me gusta cocinar. Es algo que hago en el día a día y que me ayuda a pensar en otras cosas y salir del bucle del fútbol.

—¿Cuál es su especialidad?

—Con los amigos me gusta mucho hacer barbacoas y cosas de esas y si es algo así más especial... unas berenjenas rellenas.

—¿Y si toca comer fuera?

—En O Parrulo he comido muy bien y también he ido a restaurante Alfonso y muy bien. En eso, esto es muy parecido a Euskadi y en cualquier sitio se come bien.

—En el plano personal, ¿cómo se está sintiendo en Ferrol?

—Estoy supercontento, creo que es muy parecida a la vida de Euskadi. Me gusta mucho la naturaleza y los alrededores de Ferrol, con los acantilados, las playas y las rutas de senderismo... Es muy bonito y la ciudad es muy acogedora y familiar.

—Un lugar que le inspire...

—Acabo de ir justo ahora a la cascada de Belelle y me gustó mucho.

—¿Con quién viaja en el bus o duerme en los viajes?

—Con Álvaro Juan. Suelo compartir habitación con él. En el autobús, no. Voy solo delante concentrado porque me suelo marear [ríe] y me olvido de jugar a cartas y eso. Con Álvaro Juan congenio bien porque le gusta la naturaleza también y salir por ahí a conocer sitios nuevos.