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Los ferrolanos solo encajaron tres goles en los cuatro últimos partidos, por los once que recibieron en las siete primeras jornadas de la competición
06 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El Racing está en racha, con tres triunfos y un empate en los cuatro últimos partidos de liga. La derrota en A Malata por 0-3 frente al poderoso Atlético Baleares fue el punto de inflexión. Era tan solo la séptima jornada de liga, aunque la sensación era la de que el equipo se iba al fondo. A partir de este encuentro, Larraz decidió cambiar el rumbo. Entendió que no era el momento de tocar el balón, ni de pensar en un juego vistoso. Cambió la forma de jugar y también a los futbolistas hasta conseguir que el Racing sea ahora un equipo rocoso.
La revolución ya se notó en el siguiente partido de liga, jornada en la que a los racinguistas les tocó jugar en casa del Oviedo B, en donde mantuvieron su portería a cero y aprovecharon la que tuvieron arriba para ganar el partido. En los tres encuentros siguientes, ante el Atlético de Madrid B, Real Madrid Castilla y Getafe B, el Racing apenas concedió ocasiones de gol a su rival. Los ferrolanos solo encajó tres goles en los cuatro últimos partidos de liga, una cifra que contrasta con los once tantos que recibió el equipo en los siete primeros encuentros de liga.
Una línea equilibrada
El cambio a una mentalidad defensiva ha sido de todo el equipo. Juan Antonio es el mejor defensa, hace un trabajo arriba increíble y fija a los defensores. Por arriba es capaz de bajar cualquier balón que le manden En el medio campo Rodellar hace justo lo que se esperaba de él, tiene una enorme calidad para jugar de medio centro defensivo.
La línea de atrás es ahora mucho más equilibrada. Seoane, tanto en defensa como en ataque, es uno de los mejores laterales derechos de la categoría y además se entiende muy bien con Adrián Armental; Quique Fornos es rápido e igualmente tiene una enorme calidad. Bruno Rivada, que empezó jugando de lateral, también rinde a un gran nivel en la posición de central zurdo, mientras que Villarejo, que se va con facilidad en ataque, recibe ahora más ayuda en la banda por parte de Rivada y de forma especial de Raúl Tavares, que corre sin parar toda la banda. Pablo Rey tiene más pegada para jugar en esta posición, aunque el madrileño hace un trabajo defensivo, que lo hace imprescindible, además de que tampoco es cojo en ataque.
La tecla exacta
Queda mucha liga por delante, muchas batallas por librar, aunque todo indica que, al igual que hizo en la pasada temporada de liga en Tercera, el técnico Emilio Larraz ya ha dado con la tecla y ha conseguido que el equipo rinda ahora a un mayor nivel, lo que le ha permitido asomar la cabeza en este complicado grupo de la Segunda B.
Esta forma de jugar y estos futbolistas son los que han sacado al Racing del hoyo, aunque seguro que el técnico irá moviendo el banquillo para tener a todo el mundo con ritmo de competición. Con quince puntos en su cuenta el equipo ya puede respirar un poco más, aunque nunca relajarse.
Es probable que cuando se abra el mercado invernal, en el mes de enero próximo, el Racing incorpore al equipo a Javi Rey, en la plaza sénior que hay libre, así como al pontés Sergio Otero, que ocuparía una de jugador sub-23. En ambos casos siempre que tengan el alta médica y estén listos para competir.
Javi Rey, si recupera su mejor nivel, es un futbolista de una incuestionable calidad. Está claro que le costará recuperar la forma, sale de una operación de cruzados, aunque puede ser un gran refuerzo para la segunda vuelta.
Sergio Otero, que arranca su etapa sénior, es otro jugador de futuro, al igual que Javi Sanmartín y Raúl Tavares. Tiene calidad para echar una mano al equipo.
Los dos actúan en el medio campo, en donde la competencia por jugar es máxima, aunque estas situaciones siempre hacen mejores a los futbolistas.