Los museos de Nueva York buscan más espacio para sus obras

mateo sancho cardiel NUEVA YORK / EFE

CULTURA

Recreación del proyecto de Renzo Piano para el Whitney, visto desde el parque High Line.
Recreación del proyecto de Renzo Piano para el Whitney, visto desde el parque High Line.

El MOMA, el Whitney y la colección Frick amplían o renuevan sus sedes

15 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Tres de los museos más renombrados de Nueva York, el MoMA, el Whitney y la Frick Collection, han decidido trasladar, ampliar o renovar sus sedes en busca de un mayor espacio para dar visibilidad a sus respectivas colecciones y buscando ser más atractivos para el visitante. El MoMA absorberá el edificio contiguo, anteriormente dedicado al American Folk Art Museum, y ganará más de 3.700 metros cuadrados. El Whitney deja su sede en la avenida Madison para irse al edificio de Renzo Piano a los pies del High Line y triplica el espacio para su colección permanente. Y la Frick Collection abre la segunda planta de su edificio en la Quinta Avenida e inaugurará azotea, ganando también 3.900 metros cuadrados.

Pero, ¿por qué los museos «crecen» en Nueva York?. «La colección del MoMA ha aumentado significativamente en la última década y la oferta del museo crecerá en proporción», explica el director de la institución, Glenn D. Lowry, lo cual se debe a la «historia siempre en expansión del arte moderno y contemporáneo», aunque el proyecto sigue sin concretar fecha. «Tenemos que ir adonde demos el mejor espacio para el arte y los artistas», asegura por su parte el director del museo Whitney de arte estadounidense, Adam D. Weinberg, y una de sus comisarias, Barbara Haskell, aseguraba entre bromas: «Es casi una vergüenza, un escándalo que tuviéramos tantos cuadros en el almacén», algo que se solucionará en la primavera del 2015. Y la Frick Collection, que siempre tuvo fama de ser un museo escueto e íntimo, casi se justifica y al presentar esta semana su proyecto señalaba que la nueva ampliación (que se realizará del 2017 al 2020) promete «preservar la experiencia íntima del visitante en la mansión que ha deslumbrado a los amantes del arte durante más de ocho décadas».

En el MoMA, las nuevas adquisiciones que justifican la ampliación incluyen obras de Louise Bourgeois, Steve McQueen, Gerhard Richter o Richard Serra, así como los archivos del arquitecto Frank Lloyd Wright. En el Whitney han abierto 1.200 metros cuadrados de terrazas en el nuevo edificio para hacer hueco a esculturas e instalaciones contemporáneas, así como una sala exclusiva para performances, aunque su primera exposición consistirá simplemente en una recolocación inteligente de su colección dentro del estudio de la luz y el espacio de Piano. Y en la Frick Collection, con el proyecto de Davis Brody Bond se podrán ver lo que eran las estancias privadas de Henry Clay Frick, se ampliará la biblioteca y las estancias para formación y competirán en azotea con su vecino de la Quinta Avenida, el museo Metropolitano.