Las ciudades del 2023

Por José Manuel Pan

MOTOR ON

MARISCAL

El año que viene, las ciudades de más de 50.000 habitantes deberán disponer de áreas restringidas al paso de vehículos contaminantes. Son las zonas de bajas emisiones (ZBE).

15 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

I nstar a los municipios a desarrollar planes de movilidad sostenibles que tengan la seguridad vial como elemento esencial y estén basados en una pirámide de prioridades encabezada por los peatones, los ciclistas y el transporte público. Esa es una de las conclusiones del último encuentro de ciudades organizado por la Dirección General de Tráfico y por los municipios españoles en Zaragoza, y que de alguna manera establece cómo será el modelo de ciudad en los próximos años, que seguirá en muchos aspectos el ejemplo de Pontevedra. La mayoría de los ayuntamientos vienen tomando ya medidas para adaptarse a los nuevos tiempos y ya están dando prioridad a las zonas peatonales frente al coche. Los expertos creen que la transformación de las ciudades es imparable porque viene acompañada, además, de la lucha contra el cambio climático y las emisiones tóxicas, y para la mejora de la calidad del aire. Desde el próximo año, el 2023, esos cambios ya no serán solo deseos, habrá que cumplir la ley.

LO QUE DICE LA LEY

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece que las ciudades de más de 50.000 habitantes (en Galicia, las de A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra, Vigo Santiago y Ferrol) tendrán que adoptar antes del 2023 planes de movilidad urbana sostenible para reducir las emisiones tóxicas al medio ambiente. Esos planes deberán promover los desplazamientos a pie, en bicicleta y otros medios de transporte activo. Y también, mejorar la red de transporte público y fomentar el uso del vehículo eléctrico con suficientes puntos de recarga. Pero la primera de las medidas es el establecimiento de zonas de bajas emisiones (ZBE).

¿QUÉ ES UNA ZBE?

La ley establece que una zona de bajas emisiones (ZBE) es el ámbito delimitado por una Administración pública, generalmente un ayuntamiento, «en el que se aplican restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos para mejorar la calidad del aire y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero». Eso significa que los ayuntamientos tendrán que establecer áreas con limitaciones de acuerdo a la clasificación contaminante de los vehículos, identificable en las etiquetas ambientales.

EL ACCESO A UNA ZBE

El Ministerio de Transición Ecológica elaboró una guía con las directrices para la creación de zonas de bajas emisiones. En esa guía se señala que será cada ayuntamiento el que determine la composición de las ZBE en sus municipios. En todo caso, esas áreas deberán siempre dar prioridad al peatón y al transporte público por encima del vehículo privado, en especial sobre el más contaminante. La foto que ilustra esta información, de una ZBE de Madrid, muestra la señal que la Dirección General de Tráfico ha confeccionado para identificar las zonas de bajas emisiones. En las señales se indicará qué tipo de vehículos podrán acceder y que deberán identificarse con la pegatina ambiental permitida en cada entorno.

EL CASO DE MADRID

Madrid aplica desde el pasado mes de enero las restricciones al paso de vehículos en amplias zonas del centro urbano. Un vehículo con clasificación ambiental A, el más contaminante, no puede circular por zonas identificadas como de bajas emisiones. Pero incluso hay zonas de especial protección en las que las restricciones también afectan a los coches con pegatinas B y C.

EL CASO DE BARCELONA

Barcelona restringe permanentemente la circulación de lunes a viernes en las zonas de bajas emisiones a los vehículos más contaminantes según su etiqueta ambiental. El ámbito de ZBE es amplio: rondas de Barcelona (que incluye Barcelona, Hospitalet de Llobregat, Besós, y parte de Esplugas y de Cornellá. Tanto en Madrid como en Barcelona hay excepciones para residentes y para vehículos de transporte de mercancías.

Las ciudades están en pleno cambio para dar prioridad al peatón sobre el coche privado