Marcianos en Bruselas

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi AL CONTADO

MERCADOS

OLIVIER HOSLET | EFE

01 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La extrema derecha de este país ha pasado de pedir la salida de España de la UE a hacer un constante juego de equilibrismo en las instituciones europeas, donde coquetea con los discursos xenófobos y negacionistas del cambio climático. Pero no solo eso. También abandera sin reparos una enmienda a la totalidad a la estrategia de cohesión comunitaria. Mientras diputados autonómicos de Vox reclaman fondos para sus comunidades, sus representantes en Bruselas abogan por la centralización de todo el poder decisorio en Madrid, como si el Estado fuese un cuerpo homogéneo, sin especificidades territoriales. Es el contorsionismo y la bipolaridad en la que se mueve una fuerza que acusa al resto de representantes de aplicar una «política ideológica», como si ellos no tuviesen ideología. Pude escucharlos personalmente hace unas semanas en Estrasburgo. Concretamente, a Mireia Borrás y a Jorge Buxadé. Según ellos, la UE es una ciénaga de corrupción, un proyecto fallido, un modelo que requiere un giro de 180 grados y, sobre todo, algo que no ha servido para impulsar el desarrollo regional. Quienes vivimos en un territorio como Galicia asistimos perplejos a este tipo de discursos precocinados y que desprenden un insoportable aire de superioridad moral. Porque hay que saber lo que era este país hace 40 años y lo que es hoy. Y porque ni Mireia Borrás ni Jorge Buxadé tienen la menor idea, ni intención de conocer la realidad. Podemos discutir si la velocidad de convergencia de Galicia con Europa podría haber sido mayor, si se han malgastado algunos recursos en engrasar redes clientelares, pero negar el impacto de los fondos de cohesión en esta comunidad es dar la espalda a la verdad y arrimarse sin rubor a una grandísima estupidez. Por fortuna, y a pesar de sus diferencias ideológicas, todos los europarlamentarios gallegos en Bruselas —ninguno de Vox—, tienen clara la importancia que ha tenido y tendrá la estrategia de cohesión, en la que Galicia no puede quedar reducida al papel de una simple gestoría.