Ana Vázquez, directora de PROX Consultores: «La subvención es un premio a la empresa, pero el proyecto ha de ser viable por sí mismo»

MERCADOS

Oscar Vázquez

Esta viguesa lleva casi 20 años especializada en la gestión de ayudas, con un éxito del 90 %, que atribuye a un análisis riguroso de los proyectos y al soporte técnico al cliente

16 abr 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

A Ana Vázquez (Vigo, 43 años) le gustan las cosas bien hechas, como acredita el 90 % de «éxito» de los proyectos que tramita en PROX Consultores, la empresa que creó en 2018 tras 14 años trabajando por cuenta ajena. Es técnica superior en Administración y Finanzas, máster en Gestión de Innovación y en Dirección Comercial y Márketing, y licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Gales. Y lleva casi dos décadas entregada a la gestión de subvenciones para empresas (en 2022 presentó expedientes por ayudas de más de ocho millones de euros).

—Su empresa está especializada en gestión de subvenciones.

—Sí, para empresas gallegas o con centro de trabajo en Galicia. Tenemos otras dos líneas de negocio, la formación y la consultoría, que pivotan en torno a las subvenciones.

—¿Quiénes son sus clientes?

—Trabajamos con empresas consolidadas, que llevan toda la vida en el mercado, y con emprendedores, aunque estamos muy centrados en las empresas porque son las que hacen proyectos más potentes, sobre todo en el sector industrial. Colaboramos activamente con las cámaras de comercio de Vigo, Pontevedra, Vilagarcía y A Coruña, con jornadas informativas sobre las ayudas para su tejido empresarial. Van muchos emprendedores, a veces con la idea de una subvención sin un proyecto maduro. Les damos apoyo para madurar el proyecto emprendedor, pero mi principal objetivo es trabajar con empresas consolidadas.

—¿Qué suele ir primero, la subvención o el proyecto?

—Hay quien te dice que tiene dinero y quiere invertir, y qué subvenciones hay. Nosotros no trabajamos así. Hay clientes que nos llaman porque han visto una subvención y quieren que se la gestionemos. Pero suele ser al revés, alguien interesado en implantar un ERP o un CRM [dos software de gestión empresarial y de clientes], en trasladarse a un polígono o en ampliar las instalaciones... Partimos de las necesidades concretas de crecimiento de la empresa, para inversión, desarrollo de un nuevo producto, internacionalización, ahorro energético... Analizamos esas necesidades y las cruzamos con la oferta de subvenciones públicas, para verificar que cumplen los requisitos. A partir de ahí, le ofrecemos al cliente las ayudas que pueden encajar, por su código de actividad, por el tamaño, por la ubicación geográfica...

 —Hacen un primer cribado...

—Hacemos de filtro desde una perspectiva multi enfoque, analizamos dónde está la empresa, qué está haciendo y cómo, qué previsión de crecimiento tiene, si va a aumentar empleo o reducirlo... Y le ofrecemos las distintas ayudas que pueda tener, y que sean compatibles, para la puesta en marcha del proyecto, y maduramos esa idea para verificar que cumple los requisitos. Hacemos un mapa y trabajamos sobre ese escenario. Solo presentamos proyectos con garantías de éxito, por la empresa y porque cobramos a éxito [salvo una cuantía inicial, que varía entre 400 y 1.500 euros en función de la línea de subvención], un porcentaje de lo que gana [la mitad cuando se resuelve la ayuda y el resto al cobro de la misma], y si no hay subvención y la empresa no gana, yo tampoco.

 —¿Por qué hay ayudas con un grado de ejecución tan bajo?

—Por estadística, en un 30 y un 50 % de las ayudas ya no se pasa el filtro de solicitud. Y las que se aprueban hay que ejecutarlas, y eso significa hacer una inversión o acometer el proyecto, facturarlo, pagarlo, crear el empleo previsto, tener las licencias de actividad... todo lo que te exija la convocatoria. Y mucha gente no consigue cumplir con los requisitos, porque hizo pagos antes de que se resolviera la solicitud, o se resolvió tarde y no le dio tiempo a ejecutarla en el plazo, o porque el local en el que se metió a hacer obras no va a conseguir nunca licencia urbanística porque no cumple la normativa... Hay muchas variables por el camino que pueden hacer caer una ayuda. Por eso nuestro valor como consultoría no es solo conseguir la ayuda, sino hacer el acompañamiento y que la ejecución sea correcta y se justifique correctamente. Nuestro trabajo finaliza cuando el cliente cobra.

—¿Cómo influye la política?

—La mayoría de las ayudas vienen de fondos europeos, programas plurianuales, ahora estamos en el 2021-2027, y todo está articulado con unas directrices, un programa marco general. Después, las comunidades autónomas, dentro de esos objetivos, pueden sacarlas de una manera u otra, pero ya viene predefinido desde arriba. La política influye en años electorales, se retrasan más o menos las ayudas porque interesa, pero al final con fondos propios de la Administración autonómica hay pocas y pequeñas.

—¿Por qué sobra mucho dinero en algunas convocatorias?

—Hay filtros que hacen que se frene mucho la solicitud. Por ejemplo, en el bono energía pyme siempre sobra dinero, lo máximo subvencionable es de seis mil euros y hay empresas a las que no les compensa hacer un proyecto de ahorro energético o pagar a la consultora por hacerlo. Hay muchas ayudas así.

—Los plazos presionan...

—Sí. Hay dos opciones de ayudas, por orden de entrada, el que primero llega se lleva el dinero (a veces en 40 minutos ya se ha agotado el dinero), aunque ahora muchas introducen el criterio de expediente completo, ya no vale presentarlo primero y mal; y por puntos, con un baremo y un plazo, que suele ser de un mes. En este caso, se revisan todos los expedientes por orden de puntuación, y si se agota el dinero se va a concurrencia competitiva, se fija una puntuación mínima y a partir de ahí las ordenan por ránking de puntos, y hasta donde llegue. Te la pueden denegar aun cumpliendo todos los requisitos.

—¿Cómo están funcionado los fondos del plan de recuperación, NextGenerationEU?

—Tenemos sobre demanda. Todo el mundo oye pájaros y se cree que todo vale. Pero, tanto en estas ayudas como en el resto, antes pasamos un filtro muy potente para validar los criterios, el tamaño de la empresa, su situación financiera [no pueden estar en crisis], el nivel de minimis [subvenciones de menos de 200.000 euros de la UE] de los últimos tres años, el código de actividad, el código de IDAE [ético], si va a crear empleo o a mantenerlo, si tiene licencia, el importe de la inversión... Filtramos todo antes de decidir si presentamos un proyecto o no.

—Nunca había habido una inyección de dinero de esta magnitud.

—Pero mucho dinero se ha ido a fórmulas financieras con el tema covid, como los préstamos ICO, avales de Sogarpo (Sociedad de Garantía Recíproca de Pontevedra y Ourense)... Y muchas ayudas han ido para la propia Administración, para desarrollar proyectos. No todo se destina a subvenciones a fondo perdido para empresas, aunque ha habido mucho dinero y aún lo hay.

—Hay quien critica que las ayudas estén pensadas para empresas con capacidad financiera.

—Las ayudas hay que tomárselas como un premio por haber hecho bien la ejecución del proyecto, pero el proyecto tiene que ser viable financiera y económicamente por sí mismo. De hecho, en muchas de las ayudas es un requisito que sea viable y te piden que lo acredites, cómo lo vas a pagar, con qué medios. Otras no, y en algunas te dan anticipos sin demostrar nada y luego la Administración se dedica a reclamar ese dinero que la gente se ha gastado en humo. Y acabamos pagando justos por pecadores. La subvención es una ventaja competitiva en el mercado [...], es un factor incentivador, pero no puedes depender al 100 % de la ayuda para desarrollar el proyecto [...]. Hay que tener mucho ojo con la financiación, con el covid los bancos abrieron la mano por el tema de los préstamos ICO, pero como es una financiación bonificada (con un soporte público detrás), a veces no informan a los clientes de las incompatibilidades.

—Ha habido muchos casos de corrupción vinculados a ayudas públicas. ¿Hay más controles ahora?

—Cada vez es más transparente, hoy hay triple auditoría, de la UE, del Consello de Contas de Galicia y del propio fondo, como el Feder. Y si les pillan con algo sospechoso que al final acabe siendo un incumplimiento por parte de la Administración tumban toda la convocatoria [...]. Tras los casos de corrupción que hubo, ahora te lo miran todo con lupa, ya no vale todo, es un cambio cultural, hay que dejar de evadir impuestos, con los que se paga el colegio de tus hijos, el hospital o las propias subvenciones.