La libra, una moneda en caída libre

Juan Francisco Alonso

MERCADOS

La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss.
La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss. PETER NICHOLLS | REUTERS

La divisa vive momentos turbulentos debido al polémico plan económico de Liz Truss, pero el sector turístico se frota las manos ante el repunte de viajeros, sobre todo de EE.UU.

08 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La libra esterlina no vive sus mejores momentos. Los mercados no recibieron con buenos ojos el plan económico de la nueva primera ministra Liz Truss — que incluía un recorte de impuestos de cerca de 45.000 millones de libras (51.852 millones de euros) y un aumento del endeudamiento — y golpearon con extrema dureza a la moneda británica: el pasado 27 de septiembre llegó a estar casi pareja con el dólar estadounidense. Aunque la noticia alarmó a más de uno, sobre todo en el Parlamento y en determinados círculos económicos, también hubo sectores que recibieron el desplome con los brazos abiertos , y entre ellos destacan los dedicados al turismo receptivo.

El número de turistas estadounidenses que planean viajar al Reino Unido en octubre ha aumentado, de acuerdo con UKinbound, la asociación que agrupa a las empresas dedicadas a recibir visitantes extranjeros y que en estos días celebró su reunión anual en la localidad escocesa de Aberdeen.

«Todo lo que pueda incentivar los viajes desde Estados Unidos es útil», declaró Joss Croft, director de UKinbound. Los turistas estadounidenses gastaron en las islas británicas 4.200 millones de libras (4.839 millones de euros) en el 2019, una cifra que podría aumentar este año y el próximo de mantenerse la fortaleza del dólar.

Los operadores confían además en que la próxima coronación del nuevo rey Carlos III sirva de imán para atraer a visitantes desde la otra orilla del Atlántico en un volumen suficiente para compensar el desplome del turismo chino, que se ha desplomado debido a las restricciones aún vigentes en su país para frenar el covid-19. Sin embargo, desde el sector reconocen que la debilidad de la libra afectará a la salida de turistas británicos hacia el exterior, al encarecerle el coste de sus vacaciones. España es un destino preferente para el Reino Unido.

La exportación

Otro sector que espera aprovechar la coyuntura para hacer caja es el manufacturero, el cual hoy parece estar más protegido ante las turbulencias monetarias que en el pasado. Y la razón no es otra que el brexit. El 75 % de las firmas británicas han asegurado que han reducido su dependencia de insumos extranjeros en los últimos dos años, de acuerdo con una encuesta de MakeUK, organización que agrupa a las principales industrias y fábricas del país. En ese mismo estudio, otro 10 % de los afiliados aseguraron que buscarían reducir sus compras desde Asia, debido a los problemas en la cadena de suministro que han salido a relucir tras la pandemia del coronavirus. La debilidad de la libra hace que los productos británicos sean más baratos de vender en el extranjero y también propicia que las empresas que venden en dólares, pero tienen costes en libras esterlinas, vean crecer sus beneficios. Para Gary Seale, director de iDry, una empresa que fabrica secadores de aire caliente especialmente diseñados para personas con problemas de movilidad, el desplome de la moneda es una buena noticia. «Nuestro beneficio neto ha mejorado alrededor de un 6%. Es una gran cifra, estoy encantado. Espero que dure lo máximo posible», dijo al diario The Telegraph.

Pero no todo son buenas noticias. Alvin Birdi, profesor de Economía de la Universidad de Bristol, advirtió en un reciente artículo de que no solo las importaciones se harán más costosas. Considera que si las dudas de los mercados respecto a la solidez de la economía británica se mantienen en el tiempo, podrían ahuyentar las inversiones extranjeras, sobre todo aquellas destinadas a reducir las emisiones de dióxido de carbono.