La pértiga de Sánchez

R.Rubio.POOL

Los grandes ejecutivos del Ibex, «ese clan fáctico que tenía el poder de maniatar a los gobiernos burgueses de este régimen tardo franquista», así los visualizaba el vicepresidente segundo, se han convertido, de un día para otro, en la pértiga mágica de Sánchez. Le permitirán saltar sobre la tremenda falla que separaba al PSOE de Sánchez del centro liberal y social y con ello, acercarse a uno de los principales graneros de votos de este país. ¡Qué grande es el Ibex!, pensará alguno y no, lo grande, lo realmente poderoso, es el diálogo y máxime si este es en defensa de España y de su tejido social.

El presidente convocó, esta semana, a una nutrida representación de la sociedad civil española y, en la primera fila, colocó a los principales representantes de la sociedad empresarial. Tanto centró en ellos sus focos que el resto de los asistentes se transformaron en rostros invisibles. Les pidió complicidad para construir la gran agenda económica, la que ha de construir la transición ecológica, digital y social de España. Porque para esto, y no para otra cosa, nos han concedido los ciento cuarenta mil millones de euros. Agenda que debe tener, a quince de octubre, una primera definición que enviar a Bruselas, y en enero un mayor grado de concreción. Los empresarios y ejecutivos le contestaron lo que le dirían a cualquier gobernante, si desee que invirtamos, lo único que pedimos es que no nos dé con una mano la zanahoria y con la otra nos golpee con la fusta de cuero. El presidente, que ya nota la calidez del centro, sabe que para seguir contando con estos inesperados aliados solo necesita una cosa, presupuestos. Unas cuentas públicas que muestren los estímulos a la inversión y se olviden de incrementar la presión fiscal por la vía de reformas confiscatorias. España ha de recaudar más porque más españoles trabajen y además lo hagan con mayores salarios. Este es el circulo virtuoso que se ha de buscar y solo lo pueden traer las agendas inversoras de nuestro tejido empresarial. Los grandes empresarios, los medianos, los pequeños, los autónomos, hemos de entender, comprender, interiorizar el nuevo paradigma que se desea instalar en Europa y sumarnos a ello y lo haremos, no tengan duda, porque nos interesa, porque aportará valor, porque nos hará mejores y porque es la única sangre que circula por nuestras venas, la que nos lleva a crear, hacer, construir. Hoy, estamos todos obligados a hablar de los dos grandes instrumentos sobre los que se canalizaran los fondos, el de Facilidad de Recuperación y Resilencia y React-EU y todos significa también Pablo Casado y, con ello, el Partido Popular. Sánchez, oxigenado por Ciudadanos e impulsado por los fondos europeos, está cambiando toda la agenda política española y lo curioso es que, en estos momentos de quiebros extraños, Pablo Iglesias parece estar mostrando más cintura que Pablo Casado ¿Necesitará venir a Santiago a visitar al Apóstol?

Cierto que el líder del PP ha presentado una propuesta de creación de una agenda independiente, una especie de Banco de España, destinada de manera aséptica a asignar y distribuir la partida europea. La idea parecería correcta, pero es que Europa no nos dará estos fondos a cambio de nada. La mitad, unos setenta mil millones, están vinculados a volver a la ortodoxia presupuestaria, es decir, ajustes más ajustes. No parecería lógico que una agencia tecnócrata recibiera los beneficios políticos de las inversiones mientras un gobierno asume los costes electorales del ajuste provocado por esas mismas inversiones.

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